09/01/2026
Si te han dicho que tienes un prolapso, o sospechas que podrías tenerlo, no estás sola 🩵
Muchos ginecólogos no lo mencionan cuando es leve porque no genera síntomas… pero sí importa detectarlo a tiempo.
Por envejecimiento, los embarazos, ciertos hábitos y algunos factores de riesgo, ese prolapso leve puede avanzar a grados más altos, volverse sintomático y hacer que la recuperación sea más lenta y más cercana a necesitar cirugía.
Cuanto antes se identifique y se empiece a trabajar, mejores son los resultados. El ginecólogo es el especialista encargado en diagnosticar un prolapso y con esa información ya podrás decidir qué hacer.
¿Y qué pasa con los hombres? En esta cuenta siempre enfatizamos que el suelo pélvico no es solo de mujeres, sino que también es parte del cuerpo de los hombres 🤔
No obstante, en este caso, los prolapsos rectales o enteroceles, aunque posibles, son muchísimo menos frecuentes porque la anatomía masculina tiene mayor soporte ligamentoso y muscular en su zona anterior.
Entonces…¿por qué es muchísimo más común en mujeres? Por varias razones anatómicas y fisiológicas:
1️⃣ Los factores de riesgo, siendo el número uno el embarazo y el parto va**nal, que pueden lesionar los tejidos.
2️⃣ La presencia de la va**na: es un punto de “salida” que permite el descenso de órganos a través de esta cavidad si sus soportes se debilitan; en el caso de la pelvis masculina no existe esta vía de prolapso.
3️⃣ Cambios hormonales, pues la caída de estrógenos en la menopausia reduce la calidad de colágeno y la firmeza del tejido haciéndolo más propenso al prolapso.
4️⃣ Anatomía de la pelvis femenina: diseñada para gestar y dar a luz, por lo que tiene un hiato más amplio y mayor elasticidad, aumentando el riesgo de lesión y debilidad.
En el próximo post te contamos todas las opciones de tratamiento basadas en evidencia. ¡No te lo pierdas!