17/07/2017
Sintiendo la vida...
Muchas veces nos encontramos con que hacemos las cosas porque internamente estamos vacíos, cuando actuamos de esta manera utilizamos las actividades que emprendemos para huir de nuestra angustia, pero no llegamos a crear una relación verdadera y equilibrada en nuestro día a día; entonces la vida pasa, pero no asimilamos lo que nos está dando o no sacamos un buen partido de ello. Emprender proyectos o relaciones desde nuestro vacío interior no nos va a llevar a algo positivo, por el contrario nos desvía y nos hace esclavos de nosotros mismos... Es muy complicado que nuestra mente cree relaciones libres con lo externo ya que en casi todas las ocasiones busca algo a cambio. Esa mente que actúa de esa forma no ve que hay momentos en los que hay que parar, para así poder renovarse y volver a sentir la ilusión de lo "nuevo"..., de lo que nace y surge.
Cuando arrastramos sobre nuestras espaldas el pesimismo, entonces caminamos por la vida con una mochila muy pesada y nos cuesta enormemente sentir la limpieza y la novedad. Lo contrario y lo opuesto al pesimismo se da cuando comenzamos a estar en condiciones de asimilar la vida, no en el sentido de tener que aceptar todo lo que sucede, sino más bien, en el sentido de que nuestro caminar vaya absorbiendo las experiencias con las que nos encontramos, y éstas, empiecen a formar parte de nuestra estructura como personas. A través de intentar vivir con una intensidad nuestro día a día, y a través de poner atención en lo que vamos haciendo, somos capaces de situarnos en condiciones de que la vida, tal cual la observamos, empiece a formar parte de nosotros mismos. De esta manera comenzamos a estar integrados en el movimiento de la vida y comenzamos a estar activos como personas.
Estamos vivos y despiertos cuando una hace y trabaja la cualidad para la que ha nacido ya que necesitamos sentir el estado de vibración que surge en nuestro interior; ¡es ese estado que nos lleva hacia lo creativo!... En muchas ocasiones no se tratará de tener que cambiar algo en uno mismo, sino más bien, se tratará de alinearse con las cualidades innatas que uno posee y para las cuales ha nacido. En esa alineación ya se observa que la propia Naturaleza ya nos ha dotado con esas capacidades o cualidades que uno ha traído a esta vida. En ese momento se puede decir que uno puede comenzar a cumplir con la función de su vida, con su guión y de esta manera uno ya puede comenzar a ser útil al movimiento de la vida... Contribuir a ello es fundamental y primordial para cada persona, hacerlo de verdad y con intensidad...
Lucha honestamente y sin egoísmo por la pasión de tu vida, hazlo y no te separes de ello, siéntete especial, desea ser admirado o elogiado por lo que haces si así lo sientes en tu interior y no te sientas mal por ello; hazlo de manera sincera y no meramente desde el ámbito de la arrogancia, ya que cuando surge de forma espontánea y amable, entonces no procede de la parte egocéntrica del ser humano sino que procede de la parte sensitiva que vibra internamente...
El ser humano actual es posible que haya entrado en una lucha no solo con el exterior, sino también con su propio interior tratando de anular aspectos que no deben de ser anulados. De la lucha interna que trata de abolir lo que realmente es natural en nosotros, no surgirá nada positivo. Acaso; ¿qué es mejor, una sociedad donde la gente empatizara y desplegara sus capacidades ejerciendo la actividad que siente en su interior, o por el contrario, una sociedad donde los individuos carecen de ilusión debido a la actividad que desarrollan y ejecutan apáticamente? La parte interior del ser humano que anula los sentimientos de querer llegar a algo en la vida y mostrar eso a los demás es la misma parte que genera decadencia durante la propia existencia ya que trata de separar al otro de lo que le hace vibrar y en esa separación está captando su energía... Es la parte que anula la búsqueda del elogio, algo que como seres sensitivos es fundamental para cada persona. Esa necesidad de ser elogiados en nuestras acciones es el acto más sencillo y natural con el que la Naturaleza nos ha dotado; tratar de suprimirlo, de eliminarlo o relacionarlo con el aspecto negativo del ser humano es una auténtica lástima y solo llevará a una sociedad apática y carente de vida...
Por tanto, busca el elogio..., siéntelo..., incluso necesítalo, hazlo a la vez que ejerces tu acción; hazlo si es tu deseo. Entra en contacto con tu interior, entra en contacto con tu verdadera pasión y contribuirás a generar los cimientos de una nueva humanidad.