03/02/2026
Las feministas lo vienen diciendo hace años "La violencia masculina no es una falta de control. Es un lenguaje. Es una forma de decir: 'Esto es mío y hago con ello lo que quiero" (Virginie Despentes) La violencia que sufren por parte de nosotros los hombres no son casos aislados, no son hombres con problemas psicológicos, es un sistema con el que los hombres las violentamos y oprimimos. Un sistema que los hombres hemos construido y sostenemos, porque nos da privilegios e impunidad.
Es hora de que los hombres nos hagamos cargo de una vez por todas. Es hora de nombrar las cosas por su nombre: no es "pérdida de control", es ejercicio de poder. No es "un mal día", es una elección deliberada de violentar a quien consideramos jerárquicamente inferior. Nombrarlo este sistema violento, es la única manera que tenemos de parar realmente esta violencia.
Quienes psicologizan o reducen la violencia que sufren las mujeres a casos individuales o de hombres trastornados, no están interesados en realidad en que esta violencia se acabe. Al contrario, al etiquetar nuestra crueldad como un "trastorno", o como casos individuales, lo que hacen es que este sistema violento siga impune, y que los hombres podamos seguir violentando a las mujeres, escudándonos en etiquetas como el “narcisismo” que tanto está de moda.
Es una industria del parche. Muchos colegas ganan dinero con mujeres destrozadas que buscan recomponerse en terapia, después de que nosotros los hombres las destruimos sistemáticamente en la intimidad. Mientras el foco siga en "curar" a la víctima y no en detener al victimario, el sistema sigue alimentándose. Los hombres sabemos que hacemos daño y que dañando obtenemos poder y privilegios.
Sostener este libro (Esto no existe de Soto Ivars) mientras digo esto no es una contradicción, es una denuncia. Porque lo que "no existe" para muchos es nuestra capacidad de admitir que el amor, bajo nuestras reglas, se ha convertido en un campo de concentración emocional para ellas. Hacernos responsables del daño que hacemos, es el primer paso para parar esta masacre emocional. Yo, como hombre lo estoy intentando, ¿Tú vas a seguir buscando excusas para no revisar y trabajar tus violencias?