05/05/2026
✨️Pedir ayuda no debería sentirse como molestar.
Pero a muchas mujeres nos han enseñado a estar disponibles, sostener, cuidar, aguantar, anticiparnos, recordar cumpleaños y eventos, saber leer entre líneas para entender qué necesitan los demás, preguntar “¿estás bien?” y hacernos cargo incluso de lo que nadie nos ha pedido, porque es lo que se espera de nosotras.
Y, a la vez, os han enseñado a pedir poco para no incomodar:
Cuando pedimos algo y se nos tacha de “pesadas”. Cuando expresamos malestar y la necesidad de ser comprendida, y nos señalan como “dramáticas y exageradas”, cuando seguimos sosteniendo todas las cargas a pesar del agotamiento y recibimos elogios por “nuestra fortaleza y aguante”. Cuando pedimos apoyo y se nos ignora o se minimiza nuestro malestar. Cuando se da por hecho que nosotras nos encargamos de todo.
Aprendemos que pedir ayuda es desagradable que abre la puerta al rechazo, al reproche, a sentirnos en deuda, a la culpa o a la sensación de que estamos fallando.
Pero necesitar ayuda es una condición básica y necesaria de las personas.
Necesitar ayuda no significa que no tengamos capacidades para poder hacer algo, sino que no tenemos por qué cargar siempre con el peso de tener que hacer todo solas (incluso cuando nuestras vidas se complican y las circunstancias no son fáciles).
Necesitamos rodearnos de personas, comunidad y contextos donde pedir ayuda no se penalice. Contextos donde cuidarse y apoyarse en los demás no sea visto como algo innecesario. Donde no se asuma que algunas personas sostengan la carga por defecto.
Pedir ayuda no implica ser una carga ni molestar, sino generar comunidad y espacios seguros.
🌻La verdadera molestia es la sociedad que nos enseñó a atender por sistema a otros a costa de perdernos nosotras mismas.
📞 Llámanos o escríbenos por WhatsApp al: +34 640 949 625
💌 Nuestro mail: info@itacopsicologos.es
🌐Nuestra web: www.itacopsicologos.es