22/03/2026
Las grietas son muy frecuentes en los primeros días. Se suelen deber a una succión incorrecta por un agarre superficial, por la anatomía de la boca del bebé o por una posición inadecuada.
Para acabar ellas conviene detectar la causa y corregirla pronto porque el paso del tiempo sólo hace que empeoren y se vuelvan cada vez más dolorosas pudiendo incluso llegar a sangrar.
Las pomadas no previenen las grietas y no pueden cicatrizar una herida que se reabre en cada toma.
Si la situación se agrava, busque ayuda profesional cuanto antes.