30/01/2026
Olvidar, al contrario de lo que se suele decir, no se elige.
Es un mecanismo de defensa que el cerebro activa cuando una experiencia fue demasiado dolorosa o confusa.
En lugar de procesar esos acontecimientos de forma normal, la mente los separa, aísla y los guarda bajo llave.
No es un bloqueo voluntario. Es protección.
En terapia, poco a poco, podemos abrir esa puerta. No para revivir el trauma, sino para entender, integrar y sanar.
Recuerda: No estás sola. Y no, no es tu culpa.