04/11/2025
La escritua es una acción motora fina que está regulada por el sistema nervioso central y modulada por el sistema nervioso autónomo.
Cuando estamos regulados, con el cuerpo presente, la respiración suave y lenta y la mente tranquila, el trazo suele ser redondeado, fluido, armónico, al margen de que la letra sea más o menos "bonita".
Cuando estás estresado, con prisa, con tensión o ansiedad (es decir, hay activación del sistema nervioso simpático), los músculos de la mano se tensan, la motricidad se vuelve más brusca y la letra parece más dura, angulosa, más ilegible o como desordenada.
Si estás más disociado, o muy cansado, el trazo se desorganiza, las letras cambian de tamaño, pierdes ritmo, hay más variabilidad entre una palabra y otra, las letras son muy juntas o muy separadas.
Por eso tu letra cambia y hay días en los que parece que escribes mejor y otros en los que parece "letra de médico". La forma en la que escribes es como un electrocardiograma de tu sistema nervioso que plasma en papel como está tu cuerpo por dentro, es la huella de lo que estás viviendo por dentro, aunque tu no te des cuenta, aunque lleve contigo toda una vida.
Es común que algunas personas después de haber pasado por un proceso de psicoterapia en donde se elaboró trauma "cambien" la letra, volviéndose más suave, legible, o lo que diriamos, "una letra bonita". Todo en nosotros habla, y como es adentro, es afuera, solo hay que saber mirar, sólo hay que ver lo invisible.