19/01/2026
La calma no es ausencia de dolor. Es seguridad .
Es el momento en el que el sistema nervioso deja de preguntarse si tiene que defenderse.
Cuando la tristeza ya no se esconde,
la ansiedad no acelera
y la rabia deja de gritar para ser escuchada.
La calma no soluciona la vida,
pero le quita la urgencia al sufrimiento.
Le enseña al cuerpo que aquí y ahora…
no está en peligro.
Y desde ese lugar,
ya no reaccionamos: elegimos.
Ya no atacamos: pedimos.
Ya no huimos: nos quedamos.
Porque muchas veces no necesitamos respuestas,
ni fuerza,
ni control.
Necesitamos sentir, por fin,
que estamos a salvo dentro de nosotros.
Y desde ahí…
todo empieza a cambiar.
Con cariño,
Ruth💚