25/03/2026
Falta de apetito, náuseas, cambios de sabor, boca seca… Durante el cáncer, comer deja de ser algo automático y puede convertirse en otra preocupación más. Por ello, la nutrición forma parte del tratamiento: mantener el peso y la fuerza muscular ayuda a tolerar mejor la radioterapia o la quimioterapia y a recuperarse antes.
A veces no se trata de “comer perfecto”, sino de encontrar formas realistas de alimentarte: raciones pequeñas pero frecuentes, texturas más blandas, platos fríos si los olores te molestan, o caldos y purés cuando no apetece masticar.
En iTAcC contamos con profesionales de nutrición oncológica que pueden ayudarte a adaptar tu alimentación a tu situación y, si hace falta, valorar suplementos específicos. Si la comida se te está haciendo cuesta arriba, no lo vivas solo/a: coméntalo en tu próxima visita.