27/01/2026
Cuando eres buena persona no solo atraes buena gente, también atraes a quien ve tu bondad y piensa que eres la persona perfecta para hacerte daño.
Tus intenciones eran limpias, querías ayudar a aliviar, estar ahí, acompañar, pero seguía siendo una serpiente. Su naturaleza no cambia solo porque tú tengas buen corazón.
Ell problema no fue dar agua, el problema fue creer que el mordisco era injusto cuando en el fondo ya habías visto señales antes y elegiste mirar hacia otro lado para no exagerar.
Ser bueno no te protege de nada, lo que te protege son tus límites, aprender a decir hasta aquí, aunque te tiemble la voz, aunque te llamen egoísta. Porque la vida es así de dura y si tú no te cuidas, siempre habrá alguien encantado de hacerte daño.