26/03/2026
En Septiembre del año pasado, cerré una etapa muy enriquecedora de mi vida.
Durante tres años, tuve la oportunidad de entregar mis clases de yoga a todas las personas que se acercaron a recibirlas en Sala Dāna, en el proceso, crecí como profesora y ser humano.
Actualmente, mi proceso continua en otro espacio y en otro lugar, pero lo vivido, sin lugar a dudas, me permite hacerlo desde una aproximacion más cómoda y confiada.
Muchas gracias por hacerlo posible.