05/02/2026
🧬La ciencia está descubriendo que muchos trastornos psicológicos comparten bases genéticas comunes.
Investigaciones recientes con muestras internacionales muy amplias han encontrado que diagnósticos como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia o el autismo no están tan separados a nivel biológico como tradicionalmente se pensaba. Comparten parte de su “huella genética”, lo que sugiere que existen mecanismos cerebrales comunes implicados en distintos problemas de salud mental.
Este enfoque ayuda a entender por qué muchas personas no encajan perfectamente en una sola etiqueta diagnóstica y por qué los síntomas pueden cambiar o solaparse a lo largo de la vida. También refuerza una idea clave en psicología clínica: más allá del diagnóstico, es fundamental comprender a la persona y su funcionamiento global.