06/07/2020
*Dos guerreros T charlando*
- Oye, ese intruso de ahí se parece mucho a aquel que te permitió convertirte en general de memoria. ¿No era un coronavirus catarral?
- Pues tienes razón, voy a acercarme a ver si realmente lo es y, de paso, destruir a la célula infectada en caso de que así sea.
- ¡Así se hace!
Esta conversación entre dos guerreros T nos da una idea del fenómeno de la protección cruzada, un proceso por el que los soldados T que se especializan frente a un invasor determinado, son capaces de reconocer intrusos similares, y destruirlos. Más concretamente, hace poco se observó que en la sangre de algunas personas que nunca jamás habían tenido contacto con el actual coronavirus SARS-CoV-2, había soldados T que lo reconocían. ¿Cómo era posible eso? Por la protección cruzada. Seguramente se habrían infectado por coronavirus catarrales y, como son más o menos "primos hermanos", algunos de estos guerreros podría también reconocer al nuevo coronavirus. ¡Zasca!
Un nuevo estudio liderado por investigadores holandeses y estadounidenses parece corroborar esta idea de la protección cruzada. Para llegar a esta conclusión, analizaron la sangre de pacientes graves afectados por COVID-19, y también la sangre de personas que no habían estado en contacto con el virus jamás (antes de que se iniciara la pandemia). Sus resultados mostraron dos datos muy interesantes:
1) Casi todos los pacientes graves que habían desarrollado COVID-19 tenían soldados T frente al virus. Son buenas noticias, ya que pone de manifiesto la importancia de estos guerreros frente al virus, más allá de hablar únicamente de los anticuerpos.
2) Unos pocos individuos sanos (de esos que nunca habían estado en contacto con el virus) también tenían soldados T que reaccionaban frente al virus. ¡La protección cruzada! Pero ojo, pocos, menos del 20%.
Aunque se trata de un estudio con pocos pacientes, con estos nuevos datos se refuerza la idea de la importancia que tienen los soldados T frente al nuevo coronavirus y que la protección cruzada podría ser una realidad, haciendo que los estudios serológicos usados como mecanismo para determinar la inmunidad en la población habría que analizarlos en perspectiva, puesto que potencialmente podría haber personas que no necesitaran estar en contacto con el nuevo virus para desarrollar una respuesta inmunitaria frente a él: ya tendrían una pasada. Pero estos datos, por supuesto, con mucha cautela y tomándolos como lo que son: una hipótesis.
➡️Artículo original (en inglés, acceso libre): https://immunology.sciencemag.org/content/5/48/eabd2071
¡Buen inicio de semana!