24/03/2026
Este libro de Víctor, , no es filosofía solo porque mencione a Kant o Espinoza, que también, tampoco porque corrija olvidos históricos nombrando a Sarah Derith o Tamiya Rokosaburo, ni porque cuadre perfectamente con la primera, la quinta y la sexta acepciones que la RAE da de la palabra filosofía. Lo es por crítica auténtica, por entrelazar algo que suele considerarse incompatible: el trabajo físico y el intelectual, el ma****lo y la pluma (ordenador). Gracias Víctor, he disfrutado mucho.