31/12/2020
Llega el cambio de año y toca hacer balance.
Un año diferente en el que hasta los mensajes de felicitación de nochevieja han cambiado por el "a ver si acaba ya este año" que tanto se escucha estos días. Un año que no podemos negar que ha sido duro en muchos aspectos de nuestras vidas. Hemos tenido que distanciarnos (físicamente) de las familias, renunciar temporalmente a las muestras de cariño, cerrar temporalmente nuestros negocios, anular viajes, posponer bodas, comuniones... en fin. Un sinfín de situaciones que todos conocemos.
Pero me gustaría finalizar el año con una reflexión positiva, porque de las etapas complicadas también podemos sacarlas.
Personalmente me quedo con la capacidad de superación y adaptación. Dos capacidades que hemos tenido que trabajar y que suponen un crecimiento personal positivo. Hemos tenido que adaptarnos a las nuevas formas de trabajo, a las nuevas formas de visitar a la familia... en muchos casos nos ha demostrado que el amor y el cuidado a la familia esta por encima de las ganas de verse. He visto nietos saludando y cantando villancicos a los abuelos asomados en la terraza, cenas de navidad por videollamada... por qué debe ser algo triste? Es una declaración de amor! Tu salud por encima de mis intereses! Que bonito ♥️.
También hemos trabajado mucho la paciencia. En una época en la que queremos todo ya y al instante hemos aprendido que las cosas importantes tardan en llegar, que es mejor resistir y aguantar para conseguir vernos con seguridad. Y que al final, LLEGA.
La mirada! Los ojos, los grandes protagonistas! Hemos vuelto a mirarnos a los ojos y a tratar de ver más allá por la expresión. Incluso hemos conocido a muchas personas nuevas sólo con mascarilla. Recuerdo una paciente que al final de la primera sesión me dijo "puedo verte la cara?".
El 2020 se acaba, empieza un nuevo año y lo que pido para este año es no olvidar las lecciones que nos ha dejado el que terminamos!
FELIZ 2021!! 🎉🥂