21/10/2021
La vitamina D y el dolor crónico.
Buenas tardes, hace mucho que no se revisan los niveles de vitamina D? Una simple analítica puede cambiar vuestra vida.
En los últimos años se están llevando a cabo numerosos estudios que relacionan el dolor crónico con una deficiencia de vitamina D. Por ejemplo, un estudios realizado por Le Goaziou y cols. comprobaron que los pacientes con vitamina D por debajo de 20 ng/mg tenían mayores probabilidades de dolor muscoesquelético en comparación con pacientes con los niveles por encima de 20. A estos pacientes se le administraron altas dosis de vitamina D (en función de su déficit) y los dolores bajaron al 12,2%.
En otro estudio Hong y cols. investigaron las concentraciones de vitamina D y su relación con el proceso inflamatorio en pacientes con artritis reumatoide. Los pacientes con vitamina D más bajas tenían muchos más síntomas como: rigidez, dolor e hinchazón de las articulaciones.
En la actualidad existe una verdadera “epidemia” de deficiencia de vitamina D en el mundo que afecta a la mitad de la población. Ésto, unido a las diferentes etapas de confinamiento que hemos sufrido a causa del Covid-19, ha hecho aumentar de forma alarmante este déficit en la población.
La luz solar es la que sintetiza la vitamina D3 en la piel humana pero pocos son los alimentos que contienen vitamina D: la yema del huevo, el pescado, algunos cereales, leche y zumo de naranja.
Es por ello que es importante controlar este valor con una simple analítica de sangre pues si es deficiente, será recomendable tomar un suplemento siempre bajo prescripción y supervisión médica. Los suplementos de vitamina D (adjunto las referencias al final) pueden prevenir la hipertensión arterial, el cáncer y otras enfermedades.
Más aún, aunque el resultado esté dentro del rango como “normal”, puede ser que esté muy cercano al límite mínimo y es por ello que debe ser el médico el que estudie de forma personalizada su caso pues, dependiendo de su enfermedad y la interpretación del resto de la analítica, es probable que su vitamina D sea deficiente.
Cuando un paciente acude a mi consulta, no se trata solamente de realizar una infiltración para eliminar el dolor. Se trata de hacer un estudio completo, basándonos en las últimas investigaciones médicas, y erradicar por completo la fuente del dolor.
No lo dejen para más tiempo y comiencen a tomar el control de su vida. Se puede vivir sin dolor.
Holick MF. Sunlight and vitamin D for bone health and prevention of autoimmune diseases, cancers, and cardiovascular disease. Am J Clin Nutr 2004;80(suppl 6): 1678S-88S.
Rosen CJ, Adams JS, Bikle DD, Black DM, Demay MB, Manson JE, et al. The non-skeletal effects of vitamin D: An Endocrine Society scientific statement. Endocr Rev 2012;33:456-92.