29/10/2020
LOS ESTILOS EDUCATIVOS
En la infancia ocurren momentos cruciales que van a determinar muchos aspectos de la vida de una persona. Muchos de estos momentos no son puntuales, si no, que son una serie de interacciones, a veces pequeñas que nos van mostrando cómo es el mundo.
Para los niños, su mundo, las figuras paternas forman una parte básica y muy importante. Esto puede llevarnos a preguntarnos cómo nuestro comportamiento con el niño puede influir en aspectos de su vida, ya sea su personalidad, que sea más o menos extrovertido, cómo regule sus emociones y un largo etcétera.
La interacción con el niño se dice que no es unidireccional, sino que, igual que el comportamiento del niño es influido por el adulto, también el comportamiento del niño influye al adulto.
Dentro de cómo interaccionamos con los niños existen variables cómo: el control que ejercemos sobre ellos, la forma que tenemos en comunicarnos o cómo se relacionan los miembros de la familia entre sí (de forma afectiva).
Nos vamos a centrar en la forma que socializa la familia: En esta variable se los padres deciden, transfieren, enseñan un conjunto de comportamientos deseables para que sus hijos se integren socialmente. Encontramos que se puede hacer desde la comunicación (aceptación-rechazo, calidez-frialdad, afecto-hostil, proximidad-distanciamiento) Y formas de dirigir los comportamientos (autonomía-control, flexibilidad-rigidez, permisividad-restricción).
Todas estas variables se combinan dando como resultado lo que llamamos ESTILOS EDUCATIVOS.
- PADRES AUTORITARIOS: Sus valores son la obediencia, tradición y orden. Suelen usar medidas de castigo y restringen la autonomía del niño. Dedican mucho esfuerzo en el control y son rígidos. Tiene repercusiones negativas en la socialización de los hijos ya que no adquieren autonomía, ni creatividad, baja autoestima, poca iniciativa y suelen tender a la introversión.
- PADRES PERMISIVOS: Da mucha autonomía a los niños, quitando importancia a las acciones del niño, poco control y poco uso del castigo, además de poca exigencia, aunque se comunican y muestran afecto a los niños. Las repercusiones sobre el niño son: falta de conocimiento sobre los límites, más agresivos, más independientes, desarrollan más conductas antisociales y poco autocontrol.
- PADRES INDIFERENTES: Es básicamente igual que el permisivo, solo que mientras que el permisivo se comunica continuamente con el niño, el indiferente parece no tomar interés. Son padres que apenas prestan atención a sus hijos, con bajos niveles de afectividad, poca implicación en las actividades que tengan que ver con el niño. Las consecuencias para el niño son: baja autoestima, no valoran el esfuerzo, buscan afecto en terceras personas, conductas antisociales, fracaso escolar, aumento significativo de desarrollos de problemas psicológicos en aspectos importantes.
- PADRES DEMOCRÁTICOS: Suelen implicarse en la enseñanza de los hijos (más allá del colegio) enseñan roles y conductas maduras, razonan y negocian con los hijos. Se valora el derecho y la responsabilidad de las tareas. Se valora la autonomía, pero son cálidos afectivamente y la comunicación es constante. Las consecuencias para los niños son: altos niveles de autoestima y bienestar psicológico, buena sociabilización, buen comportamiento con los padres y otros niños.
Cómo se puede ver el mejor estilo educativo es el democrático, y esto conlleva armarse de paciencia y determinación. De esta forma, podemos influir, y mucho en la personalidad de los niños, e incluso, la mayor posibilidad de no tener una adolescencia especialmente turbulenta.