15/04/2022
Cómo enseñar a un niño a andar en bici.
Se acerca el buen tiempo y es una buena época para enseñar a tu hijo o a tu nieto a andar en bicicleta si está en torno a los 5 años, que suele ser una edad en la que está normalmente desarrollado el sentido del equilibrio, imprescindible para lograr el aprendizaje con éxito.
Es bueno que haya tenido una buena temporada en la que usara triciclo y bici sin pedales en las que se desplace empujando sus pies contra el suelo. Con esto y con una temporada usando previamente rueditas llegamos al momento de enseñarle a andar en bicicleta.
El tamaño de la bici debe ser adecuado a su talla. La elevación del sillín debe permitir tanto que pueda estirar las piernas para hacer el movimiento de biela para rotar cómodamente los pedales, como que pueda llegar a apoyar los pies en el suelo con facilidad. Los frenos deben funcionar perfectamente, y no sólo por cuestiones de seguridad, sino porque, como veremos a continuación son fundamentales para enseñarle de manera eficaz.
Una vez montado el niño en la bici, debemos ir agarrando por debajo el asiento del sillín para ayudarle a mantener el equilibrio, y en un momento dado, tras varios pequeños recorridos, soltar para que circule solo durante un pequeño instante. Todo esto puede suponer, horas, días o semanas de práctica en las que paulatinamente la ayuda debe irse retirando.
En el momento en que el infante siente que está circulando sin ayuda, puede sentirse inseguro y querrá parar. A veces lo hará intentando frenar con las suelas de su calzado friccionándolas contra el suelo. Otras veces puede que pretenda agarrarse a una pared o a un seto cercano, con el consiguiente peligro. Para evitar esto, y para reducir el tiempo de aprendizaje, es necesario enseñarle a frenar.
El adiestramiento en el frenado debe anticiparse a la práctica del pedaleo con ayuda, y continuar intercalándolo con dicha práctica. Si ya ha utilizado la bicicleta con rueditas, posiblemente conozca el manejo de los frenos, pero hay que recalcar y ensayar que primero debe utilizar el freno de la rueda de atrás y a continuación el de adelante. Lo novedoso en esta nueva situación es que, al frenar, la bici se inclinará hacia uno de los lados y debe apoyar uno de los pies en el suelo para no caerse. Esto debe repetirse una y otra vez hasta que el niño tenga seguridad: primero con la bici parada, después mientras pedalea con nuestra ayuda (sujetando el sillín para que mantenga el equilibrio) pedirle que frene y que apoye el pie en el suelo en el lado al que se incline la bici, luego en los pequeños recorridos que haga sin ayuda.
Espero que esto os sea de utilidad.
Valladolid, 15 de abril de 2022.
José-Carlos Valdunciel Devesa.