21/11/2025
Muchísima gente lo primero que hace es reposar completamente cuando se hace un esguince… y ahí empieza el problema.
En lesiones de este tipo, el reposo total no es recomendable.
Cuando el pie se inmoviliza completamente durante demasiado tiempo, los tejidos pierden elasticidad, la musculatura se debilita y la articulación se vuelve más rígida e inestable, aumentando el riesgo de recaída.
Por eso, la clave está en iniciar una rehabilitación adecuada desde las primeras fases, siempre adaptada al nivel de dolor y al estado de los tejidos:
💪 Controlar la inflamación y el hematoma.
💪 Recuperar movilidad de forma progresiva.
💪 Activar la musculatura estabilizadora del tobillo.
💪 Trabajar el equilibrio y la propiocepción.
Mover antes (de forma guiada) acelera la recuperación, mejora la estabilidad y reduce el riesgo de una nueva lesión.
Ese fue el motivo por el que tu jugador, en solo 14 días, estaba ya entrenando con el grupo sin molestias:
👉 porque no reposó en exceso,
👉 porque se movió de forma adecuada desde el principio.