21/01/2026
Los vínculos que establecemos con compañeros/as, supervisores/as, clientes o equipos moldean no sólo nuestro día a día, sino cómo percibimos nuestro valor, pertenencia y propósito.
Desde la psicología organizacional, sabemos que un entorno que promueve, escucha, da autonomía, claridad y reconocimiento favorece que la persona se sienta integrada y motivada.
Por el contrario, ambientes con ambigüedad, aislamiento, falta de reconocimiento o competitividad tóxica pueden generar desgaste emocional, baja energía y desconexión.
Reflexiona hoy: ¿qué parte de mi entorno laboral me sostiene? ¿qué parte me desafía o me bloquea? ¿Qué pequeño ajuste podría hacer para que mi espacio sea más “humano”?
La salud mental no es solo ausencia de malestar, sino la capacidad de relacionarse, actuar con sentido y conectar con otros/as.