29/05/2026
Dormir diferente con la edad es normal.
Dormir mal y vivir agotado no debería normalizarse. 🧠
A partir de los 50 años el sueño cambia. Eso forma parte del envejecimiento fisiológico.
Pero hay señales que sí merecen una valoración clínica: insomnio persistente, somnolencia diurna, apnea del sueño o trastornos de conducta durante el sueño REM.
Porque el sueño no solo influye en el descanso. Influye en la memoria, el estado de ánimo, la salud cardiovascular y la calidad de vida.
Entender qué cambios son normales y cuáles no, es el primer paso.