03/02/2026
Frases como “Seguro que es una tontería” o “Nunca me había preguntado eso” aparecen muy a menudo en los acompañamientos que realizo.
Muchas veces, desconectarnos de lo que sentíamos fue una forma de adaptarnos. Incluso de sobrevivir. En algún momento aprendimos que expresar una necesidad, sentir o detenernos a escucharnos no tenía lugar. Que había que seguir adelante.
Pero hay experiencias y emociones que no pudieron atenderse como necesitaban, y con el tiempo siguen pidiendo espacio. Cuando eso queda guardado, sin atender, el cuerpo continúa sosteniéndolo.
Una emoción no está hecha para bloquearse, sino para sentirse, escucharse y poder liberarse.
Dar ese espacio hoy no implica volver al pasado ni reabrir heridas, sino permitir —con acompañamiento— que lo pendiente pueda ser atendido de otra manera. Y cuando eso sucede, algo se reorganiza por dentro. 🌱
Escúchate, siéntete, pregúntate si es tu momento. Si tu respuesta es no, respétalo. Aquí no se trata de forzar.
Si tu respuesta es sí, quizás sea una invitación a vivirte desde un lugar más amable y en contacto con la energía de vida que está disponible para cada uno de nosotros. ✨❤️
Un abrazo,
Cristina