08/01/2026
No siempre volvemos igual después de las fiestas.
A veces lo que aparece no es entusiasmo, sino cansancio, más sensibilidad o una sensación difícil de poner en palabras.
El cuerpo y el sistema nervioso también han estado expuestos a cambios, encuentros, ausencias, expectativas y ritmos distintos.
Y todo eso deja huella.
Empezar un año nuevo no implica hacerlo con prisa ni exigencia.
A veces, lo más cuidadoso es permitir que las cosas vuelvan a colocarse poco a poco.
Respetar tu ritmo también forma parte del cuidado.
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