06/11/2025
💫 PARTE 2: El inicio
Ese domingo me desperté diferente, no sabría explicar porqué, pero diferente. Hacía sol, y tras un buen desayuno y un paseo con los titís, papá se puso a cocinar. Especialidad Salgado: churrasco a la llama. Pasamos la tarde con los tíos y al llegar a casa, el tapón mucoso. Sé que puede aparecer hasta semanas antes, pero algo me decía que se acercaba el momento… aunque no sabía que tanto.
Nos acostamos temprano, por la mañana teníamos revisión. 23:45 me despierto. Sangre, mucha, miedo, más, incertidumbre, toda. En unos minutos Xena, Grey y Nala equipados para pasar una noche diferente, y nosotros en el coche, acojonados, sin saber que ya faltaba muy poco para dejar de ser uno.
Papá convirtió el coche en ambulancia por unos minutos. Adelantamiento en linea continua, semáforos en rojo, silencio eterno en los 10 minutos que tardamos en llegar a urgencias.
Ecografía, latido, tranquilidad y conclusión: nos quedamos ingresados, a monitores y a la habitación “hasta que te subas por las paredes”. En el trayecto, primera contracción, porque eso era una contracción no?
Empezó la fiesta, dejé de tener miedo. De repente me sentía en otra realidad, en una dimensión paralela, pero sin Demogorgon.
Contracciones constantes, ¡joder que sensación más rara, y que ganas tenía de vivirla!
Nos fuimos a la habitación, la 114B. Intimidad, oscuridad y mente abierta. Por fin podía experimentar el movimiento, todo lo que había pensado para controlar el dolor en el parto.
Papá fue al coche a por las mochilas (por la rapidez, diría que en algún tipo de teletransporte), nos quedamos con las contracciones, el movimiento y la pelota. Maldita pelota, quise tirarla por la ventana mil veces. ¿Porque me sentía peor en ella?
✨ Próxima parte: La llegada