
06/07/2025
Hace ya un tiempo me regalaste tu confianza para entrenaros a ti y a tu hermana. Pero enseguida me di cuenta de que habían dentro de ti cosas que no te hacía falta mejorar: Tu compromiso contigo misma, tu fuerza mental y tu valentía.
Como nos pasa a todos, tenías días mejores y días peores, pero tu sonrisa, la amabilidad que desbordabas cada vez que nos veíamos y tu agradecimiento cuando te ibas tras cada sesión, porque eran tus “ratos de desconectar”, te hacían muy especial.
Eras de esas personas que de verdad transmiten paz y generosidad. Pocas personas he conocido con tanta bondad y con tan buen corazón en este mundo como tú.
Has luchado como una jabata hasta tus últimos segundos por seguir conectada a eso que a veces no valoramos tanto que es la vida y los pequeños momentos con los nuestros. Tu fortaleza, tu bondad y tu forma de enfrentar la vida quedarán en el recuerdo de todos los que tuvimos la suerte de conocerte. Has sido fuerte, hasta el final.
Te echaré mucho de menos amiga. Allá donde estés te mando un abrazo muy grande.
Hasta siempre.
Hasta que nos volvamos a ver.