11/03/2026
Sentirse mejor es una gran noticia. Pero en salud mental, mejorar no siempre significa que el tratamiento ya no sea necesario.
La mayoría de los fármacos no solo tratan los síntomas: ayudan a mantener la estabilidad y a reducir el riesgo de recaídas. Suspenderlos de forma brusca o sin supervisión puede provocar:
• Reaparición de los síntomas
• Síndrome de discontinuación (ansiedad, insomnio, mareo, irritabilidad…)
• Empeoramiento del curso de la enfermedad
Estar bien no es el momento de decidir solo. Es, precisamente, el mejor momento para hablar con tu psiquiatra y valorar juntos si es adecuado reducir la dosis, hacerlo de forma progresiva o mantener el tratamiento un tiempo más.
En salud mental, el tratamiento no se quita por sentirse mejor. Se ajusta cuando la estabilidad es sólida y el proceso está acompañado.