10/02/2026
PLANTAS PROHIBIDAS · BELLADONA
La belladona (Atropa belladonna) es una solanácea europea altamente tóxica.
Todas sus partes lo son, especialmente las bayas negras y brillantes, responsables de envenenamientos documentados desde la Antigüedad.
Nunca formó parte de la herbolaria doméstica ni del saber transmitido en familia.
No podía dosificarse con seguridad y un error mínimo provocaba desorientación profunda, delirios, pérdida de control corporal y, en casos graves, la muerte.
Por eso quedó fuera del uso común.
Belladona y el ungüento de vuelo:
En la Europa medieval y moderna aparece asociada a lo que se llamó el ungüento de vuelo.
No era un alimento ni una pócima para “volar” literalmente.
Se trataba de ungüentos grasos en los que podían aparecer plantas como la belladona, el beleño o el estramonio, todas ellas solanáceas con fuertes efectos sobre el sistema nervioso.
Aplicados sobre la piel —según relatan fuentes históricas— producían sensación de ligereza o separación del cuerpo, pérdida de la noción del tiempo, visiones intensas y estados de confusión profunda.
En una época sin explicación médica, estas experiencias se interpretaron como vuelos nocturnos, salidas del cuerpo, asistencia a aquelarres.
Lo que hoy entendemos como intoxicación neurotóxica, entonces se tradujo en relato mágico.
Por qué fue tan peligrosa?
El problema no era solo la planta, sino lo que provocaba:
▪︎estados mentales incontrolables
▪︎comportamientos erráticos
▪︎lagunas de memoria
Y, sobre todo, el hecho de que ese conocimiento no estuviera regulado ni por la medicina ni por la Iglesia.
Durante la persecución de las brujas, estas plantas se convirtieron en prueba simbólica de un saber considerado inaceptable.
No se persiguió únicamente el uso, sino la existencia misma de ese conocimiento.
La belladona no fue una planta de sanación.
Fue una planta asociada al riesgo real, al descontrol del cuerpo y de la mente, y a un tipo de saber que no podía integrarse en lo cotidiano.
Por eso fue prohibida.
Y por esohoy en día sigue fascinando.