30/12/2025
Cierre y Siembra
Este ritual acompaña el tránsito del Año 9 al Año 1:
cerrar con conciencia para sembrar con sentido.
No es para pedir deseos al aire, es para ordenar lo vivido, soltar lo que ya cumplió su función y empezar el nuevo ciclo con espacio real.
El final de año es un umbral y los umbrales se cruzan con presencia, no con prisas.
🔥 RITUAL DE FIN DE AÑO
Este ritual se trabaja en dos fases claras:
primero se limpia y se ordena (Año 9), después se siembra lo nuevo (Año 1).
✦ FASE 1 · CIERRE DEL AÑO · AÑO 9
Enciende la salvia blanca.
Con una mano sostén la salvia, y con la otra mano sujeta la barra de selenita, manteniéndola contigo durante toda la limpieza.
La selenita actúa como amplificador y ordenadora del campo energético, acompañando el proceso mientras limpias.
Pasa el humo de la salvia por tu cuerpo y por el espacio, con calma y presencia.
Si lo deseas, recorre las estancias principales de la casa.
Durante esta limpieza, pasa el humo de la salvia por el palo santo, dejándolo preparado para el siguiente paso del ritual.
Cuando sientas que la limpieza ha terminado, apaga la salvia.
Ahora, enciende el palo santo.
Este paso no es de limpieza, sino de armonización.
Pasa el humo del palo santo solo por tu aura o déjalo arder unos instantes en un punto fijo, permitiendo que la energía se asiente y se equilibre tras la limpieza.
Escribe en un papel todo aquello que quieres soltar:
cargas, patrones, miedos, situaciones o etapas que ya han cumplido su función.
Enciende la vela blanca y quema el papel con presencia, dejándolo arder en un cuenco resistente al calor, permitiendo que el cierre se haga sin prisas ni riesgos.
Coloca la barra de selenita cerca de la vela, acompañando este cierre con claridad y orden.
✦ FASE 2 · SIEMBRA DEL NUEVO AÑO · AÑO 1
En un papel nuevo, escribe tus intenciones para el año que comienza; no lo que pides, sino lo que estás dispuesta a construir.
Enciende la vela verde y lee esas intenciones con calma.
Dobla el papel y guárdalo junto a la selenita, como recordatorio de ese compromiso.
Cerrar bien un año no es olvidar, es integrar lo vivido para avanzar más ligera.