28/02/2026
A veces nos esforzamos tanto por gustar, por encajar, por no perder a alguien…que sin darnos cuenta empezamos a perder algo mucho más importante: nuestro propio criterio.
El deseo de ser elegidos es humano.
Pero el amor no va solo de insistir.
Va, sobre todo, de decidir.
Porque a veces la respuesta no está en esforzarte más,
sino en atreverte a preguntarte:
“¿De verdad quiero quedarme donde no soy elegido?”
Hay decisiones que parten el alma.
Que implican soltar a alguien que querías.
Y, aun así, a veces soltar al otro
es la manera más honesta de sostenerte a ti. 🤍