25/01/2026
Cuando hay ansiedad intensa, el sistema nervioso está en alerta.
Y llevar aire profundo al pecho puede sentirse invasivo, incluso peligroso.
No porque la respiración sea mala,
sino porque no todas las herramientas sirven siempre.
Y nadie te lo explica así.
Por eso este mensaje es importante: si respirar te ha generado más ansiedad, frustración o bloqueo, no estás haciendo nada mal.
Regular no es forzarte a calmarte. Regular es escuchar el cuerpo, respetar el momento
y adaptar lo que haces a cómo estás hoy.
Este es el enfoque con el que acompaño la ansiedad:
sin promesas mágicas, sin exigencia, sin calma rápida.
Si este post te ha aliviado aunque sea un poco, guárdalo 🤍
y cuéntame en comentarios o por privado:
¿Alguna vez respirar te hizo sentir peor en lugar de mejor?