10/04/2026
Dos personas pueden tener la misma cirugía y terminar con cicatrices completamente diferentes. Algunas quedan casi invisibles, mientras otras se vuelven gruesas, elevadas o más anchas de lo normal.
La cicatriz normal suele verse fina, plana y rosada al principio. Con los meses normalmente se aclara, se suaviza y se vuelve mucho menos visible.
La cicatriz queloide aparece cuando el cuerpo produce demasiado colágeno. Por eso la marca se vuelve gruesa, brillante y puede crecer más allá de la herida original. A veces también genera picazón, ardor o sensibilidad.
La cicatriz ensanchada ocurre cuando la piel se estira demasiado durante la recuperación. En lugar de quedar como una línea fina, la marca se hace más ancha y clara.
La cicatriz hipertrófica también se ve elevada, rojiza y gruesa, pero a diferencia del queloide, no crece fuera de la herida original.
La forma en que sana una cicatriz depende de muchos factores: genética, tipo de piel, tensión en la zona, inflamación y la forma en que tu cuerpo produce colágeno.