11/04/2026
Y sí… un día, sin darte cuenta, dejará de doler.
No será de golpe. No será mágico.
Pero llegará ese momento en el que recuerdes… y ya no te rompa por dentro.
Volverás a ti.
A tu forma de reír, a tu calma, a tu manera de mirar el mundo sin miedo.
Volverás a sentirte suficiente, sin tener que demostrar nada.
Porque lo que viviste no define quién eres.
Fue una herida, no tu identidad.
Sanar de una relación abusiva es un proceso lento, valiente y profundamente transformador.
Y aunque ahora cueste creerlo, hay vida —y mucha— después de todo esto.
No estás rota.
Estás volviendo.
🤍
Sara Oneca.
Psicóloga sanitaria colegiada N-01642
Experta en relaciones abusivas y psicopáticas.
Perito en violencia de genéro N-03229.