Uztarte Centro Psicológico

Uztarte Centro Psicológico Gabinete de psicología. Especializado en Psicoterapia. CENTRO SANITARIO
R.G.S. nº 20 C.2.2. 9588
R.S.P. nº 212/14

Terapias integrales para el tratamiento de síntomas y malestares, desde el enfoque psicoanalítico, que nos permite buscar la causa y posteriormente la intervención terapéutica adecuada.

08/04/2026
La lectura actúa como un entrenamiento para el cerebro, ayudando a fortalecer diversas habilidades mentales. Entre sus p...
07/04/2026

La lectura actúa como un entrenamiento para el cerebro, ayudando a fortalecer diversas habilidades mentales. Entre sus principales beneficios están la mejora de la función cognitiva (memoria, atención y resolución de problemas), el aumento del vocabulario y el desarrollo de habilidades lingüísticas.

Además, favorece la concentración en un mundo lleno de distracciones, reduce el estrés al permitir evadirse en otras realidades y fomenta la empatía al comprender mejor las emociones y experiencias de otros. También contribuye a mejorar la memoria al obligar al cerebro a retener información y estimula el pensamiento analítico al interpretar y reflexionar sobre lo leído.

En conjunto, la lectura impulsa el aprendizaje continuo y mantiene la mente activa y en constante desarrollo.

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La lectura a menudo se compara con un entrenamiento para la mente, al igual que el ejercicio físico es para el cuerpo. Como levantar pesas puede fortalecer los músculos, sumergirse en un libro puede reforzar las habilidades cognitivas.

Beneficios que proporciona a tu cerebro:

Mejorar la función cognitiva

Abarca una serie de habilidades mentales, como la memoria, atención y resolución de problemas. Juega un papel fundamental en la mejora de estas habilidades, ya que al hacerlo estás consumiendo información pasivamente pero el cerebro participa activamente en el procesamiento y la comprensión del material.

Este órgano necesita estimulación constante para funcionar de manera óptima. La lectura involucra las partes del mismo que procesan el lenguaje, activa regiones asociadas con el procesamiento visual, la comprensión y el pensamiento crítico.

Desarrollo de vocabulario y habilidades lingüísticas

El lenguaje es una herramienta poderosa, y cuantas más palabras tengas a disposición, mejor equipado estarás para comunicarte de manera efectiva. La lectura es una de las formas más efectivas de ampliar el vocabulario y refinar las habilidades lingüísticas.

En cada libro se presentan nuevas palabras, frases y formas de estructurar las oraciones. Este vocabulario ampliado no se trata solo de conocer más palabras, sino de comprender sus matices, contextos y uso apropiado.

A los lectores a menudo les resulta más fácil articular sus pensamientos, emociones e ideas, en forma escrita como hablada. Estar expuesto a diversos estilos y tonos de escritura ayuda a adaptar la comunicación a diferentes audiencias y contextos.

Aumentar la concentración y el enfoque

En medio de la vorágine de la digitalización y el ritmo acelerado de la vida moderna, con notificaciones constantes y multitarea, mantener el enfoque se convirtió en un desafío. La lectura ofrece un respiro de estas distracciones y sirve como campo de entrenamiento para la concentración, ya que hay que seguir una narrativa, comprender el desarrollo de los personajes y detalles intrincados. Esta práctica de mantener la concentración durante períodos prolongados puede trasladarse a otras áreas de la vida.

Antídoto contra el estrés

La literatura ofrece un portal a diferentes mundos, épocas y experiencias. Sumergirse en una narrativa apasionante permite un escape temporal de las preocupaciones del presente.

Estimular la empatía

Fomenta las conexiones, promueve la comprensión y sustenta las interacciones sociales armoniosas. Con su poder de transportar a diferentes mentes y mundos, desempeña un papel en el fomento de esta cualidad.

Al profundizar en las intrincadas emociones, motivaciones y desafíos que enfrentan los personajes, se cultiva una comprensión matizada del comportamiento humano y se aumenta la inteligencia emocional.

Mejorar la memoria

Con un libro hay que recordar muchos detalles, como personajes, historias de fondo, giros de la trama y los escenarios. Hacer un seguimiento de estos elementos requiere que el cerebro cree nuevas sinapsis y fortalezca las existentes, mejorando la capacidad de memoria.

Comprometerse con una narrativa convincente o un texto informativo aumenta el recuerdo a corto plazo y ayuda a la consolidación de los recuerdos a largo plazo. Leer es similar a un entrenamiento de memoria. Al desafiar al cerebro a retener y procesar información, se garantiza que la memoria permanezca nítida y ágil.

Fomentar el pensamiento analítico

El pensamiento analítico, la capacidad de evaluar críticamente la información y sacar conclusiones lógicas, es una habilidad que tiene un valor inmenso en varias esferas de la vida. La lectura, con sus tramas intrincadas y personajes multifacéticos, sirve para perfeccionar esta habilidad.

Cuando los lectores se involucran con un texto, a menudo se les pide que hagan predicciones, evalúen las motivaciones de los personajes y disciernan los temas subyacentes. Este proceso de reflexión y análisis agudiza las habilidades de pensamiento crítico. Por ejemplo, al leer una novela de misterio, a menudo se juega a ser detectives, juntando pistas y haciendo predicciones sobre el resultado.

La literatura a menudo profundiza en problemas sociales complejos, dilemas morales y emociones humanas. Esto desafía a lidiar con las ambigüedades, reconocer las sutilezas y formar opiniones bien razonadas.

Aprendizaje continuo

Los libros alimentan el espíritu de curiosidad, abren las puertas a nuevos mundos, ideas y conocimientos, asegurando que la búsqueda del aprendizaje nunca cese.

Fuente: NEXOFIN

Hoy quiero compartir un material que diseñé con mucho cariño y sentido pedagógico y profesional: “¿Qué es esto que sient...
07/04/2026

Hoy quiero compartir un material que diseñé con mucho cariño y sentido pedagógico y profesional: “¿Qué es esto que siento?”, un manual de emociones dirigido a niñas y niños.
Por NANCY LORENA ACOSTA en Linkedin
Como psicóloga y docente en la Especialización en Desarrollo Integral de la Infancia y la Adolescencia, he comprendido la importancia de generar recursos que permitan a los niños reconocer, nombrar y comprender sus emociones desde edades tempranas.

Este material, construido con un lenguaje claro y cercano, aborda emociones como la alegría, el enojo, la tristeza, el miedo, la sorpresa y el asco, ayudando a los niños a identificar cómo se sienten en su cuerpo y en su mente. Además, promueve un mensaje clave: todas las emociones son válidas y hacen parte de nuestra experiencia humana

Más que un recurso, es una invitación a fortalecer la educación emocional en casa, en el aula y en los diferentes espacios de acompañamiento a la infancia.

✨ Puede ser útil para docentes, familias y profesionales que trabajan con niños y niñas.

Si te interesa conocerlo o implementarlo, estaré encantada de compartirlo.

Lindo día

El cerebro cree todo lo que se repite, creando conexiones neuronales que moldean emociones y salud. Pensamientos positiv...
07/04/2026

El cerebro cree todo lo que se repite, creando conexiones neuronales que moldean emociones y salud. Pensamientos positivos liberan dopamina, serotonina y oxitocina, mientras que pensamientos negativos generan cortisol y adrenalina. Cuida tus pensamientos, ya que tu cerebro siempre está escuchando.

Tu cerebro cree todo lo que le dices, sea verdad o no.

Y cada emoción que sientes es una respuesta directa a esos pensamientos.

Los neurocientíficos han descubierto que tu cerebro no distingue entre la verdad y la repetición. Simplemente cree todo lo que repites con frecuencia. Cada vez que piensas algo, refuerzas una conexión neuronal. Si lo haces por suficiente tiempo, tu cerebro lo acepta como una realidad.

Cuando piensas en algo que amas, liberas dopamina, serotonina y oxitocina —las moléculas de la felicidad.

Pero cuando te enfocas en miedo, preocupación o ira, activas la amígdala y generas cortisol y adrenalina —las hormonas del estrés.

Tus pensamientos crean tu química emocional, y esa química moldea tu estado de ánimo, tus decisiones y hasta tu salud.

No sientes lo que vives, sientes lo que interpretas.

A esto se le llama neuroplasticidad, la capacidad del cerebro de reprogramarse según lo que piensas y repites. Tus pensamientos literalmente moldean tu cerebro y tus emociones, una repetición a la vez.

Por eso, cuando te dices “no puedo”, “no soy suficiente” o “nunca cambiaré”, tu mente lo cree. Pero si repites “soy capaz”, “soy merecedor” o “todo está bien”, tu cerebro comienza a crear nuevas conexiones que fortalecen tu confianza, tu paz y tu resiliencia.

Cuida lo que piensas y lo que sientes.

Tu cerebro siempre está escuchando, y cree cada palabra que pronuncias.

Alejandro Ayube

Tu cerebro se fortalece cuando haces cosas difíciles  Es neuroplasticidad en acción  Evitar los desafíos crea fragilidad...
30/03/2026

Tu cerebro se fortalece cuando haces cosas difíciles

Es neuroplasticidad en acción

Evitar los desafíos crea fragilidad, mientras que enfrentarlos aumenta la fuerza y ​​la confianza en uno mismo

La brecha que viene
En los años ochenta me estrené en el mundo laboral. Era un primitivo investigador, "informador de crédito" en un banco, algo así como el primer organismo larvario en la cadena evolutiva de un banquero. Habia que estar en la calle, habia que tener capacidad de leer un plano, sentido común para armar una ruta, buena memoria para recordar números telefónicos, nombres de calles y su respectiva numeración, pericia inquisitiva, facilidad para escribir un informe y saber teclear en una máquina de escribir. En esto último fui notoriamente torpe, en lo demás tuve alguna solvencia. Esas habilidades (nada extraordinarias) hoy serian un buen reto para muchos jóvenes.
Sin duda hemos perdido capacidades en manos del avance tecnológico.
Cuando veo el cielo nocturno (si es que las estrellas son visibles) soy incapaz de orientarme en función de la posición de los astros. Tampoco podría saber en qué época del año estamos dependiendo de dónde sale o se pone el sol. Hubo antes de mí, de nosotros, quienes sabían hacerlo como parte de su repertorio de sobrevivencia o de saberes cotidianos. Los antiguos navegantes podían orientarse en el mapa estelar con apoyo de instrumentos con nombres hoy exóticos: astrolabios, ballestillas y sextantes. Con el tiempo la tecnologia facilitó la navegación con nuevas herramientas, como ahora ha facilitado al habitante de una ciudad llegar a cualquier calle o registrar, sin memorizar, números telefónicos y otros datos esenciales. ¿Estamos ante una involución humana?
Quiero pensar que no se trata de una atrofia, sino de una transformación.
Procesamos, pensamos y operamos diferente. Ya no sacamos de la guantera la Guía Roji; con un comando de voz activamos el navegador. Pero hay más.
En el provocador ensayo "Pensarse está convirtiendo en un lujo" (publicado en New York Times), Mary Harring-ton sostiene que la tecnologia digital está erosionando destrezas cognitivas clave: la concentración prolongada, la lectura profunda y el razonamiento complejo. Estoy de acuerdo. Soporta su argumento en el Efecto Flynn, fenómeno que ha documentado, durante décadas, las puntuaciones de las pruebas de inteligencia en varios países. Resulta que el cociente intelectual promedio estuvo subiendo en las últimas décadas del siglo XX. Es decir, cada generación superaba a la anterior.
Pero ahora estas mediciones muestran lo contrario, el cociente intelectual está disminuyendo.
Hay otro punto preocupante: estamos potencialmente ante una nueva estratificación cultural (social). Convengamos que las clases pudientes se alimentan mejor que la población necesitada, acceden a mejores alimentos, esto genera una brecha en la salud poblacional. De forma análoga, las élites tienen acceso a mejor educación, aquella con menor influencia negativa digital, educación que rescata el pensamiento crítico, la concentración prolongada, la lectura de textos largos y complejos. Mientras tanto, los sectores pobres seguirán consumiendo videos cortos, chistosos, virales, memes idiotas y contenido plagado de mentiras. Es decir, chatarra mental. En este panorama crecerá la desigualdad de recursos mentales, será un mundo polar donde unos no sólo tienen más dinero, también más capital cognitivo que otros.
Uno de los problemas de este fenómeno de descapitalización cognitiva es que los gobernantes emanan de la población. Una población menos pensante produce gobernantes menos pensantes. Ya estamos viendo cómo personajes con enorme poder mundial difunden contenido mediático vergonzoso. Con la intención de humillar a los oponentes, en realidad se rebajan ellos. Tristemente los consumidores de estos mensajes son sus bases de apoyo que, como reacción tribal, festejan creyendo que avanzan.
En la teoria de la Espiral Dinámica esto nos encasilla (como humanidad) en los niveles más bajos de la evolución social, donde la pertenencia importa más que la moral, de ahí a partidos politicos solapando indefendibles (en cualquier pais del mundo). Un tribalismo de poder plagado de violencia, culto al líder, dogmas, enemigos, humillación, sometimiento y revancha.
Mientras cavilo en esto veo que, irónicamente, a la distancia de aquellos años juveniles, es el papel (un plano o un libro) el que me sigue diciendo cómo llegar.
Rubén Flores Dapkevicius en Linkedin

La compulsión a la repetición es un concepto central en la teoría psicoanalítica. Como señaló Sigmund Freud en 1914:“El ...
30/03/2026

La compulsión a la repetición es un concepto central en la teoría psicoanalítica. Como señaló Sigmund Freud en 1914:
“El paciente no recuerda nada de lo olvidado y reprimido, sino que lo actúa.”

Freud observó que, en lugar de recordar conscientemente experiencias infantiles o conflictos reprimidos, los pacientes tienden a recrear estos patrones en su vida actual.

Esto puede manifestarse, por ejemplo, en:
La repetición de patrones relacionales similares
La tendencia a colocarse nuevamente en situaciones dolorosas
La reproducción de conflictos emocionales antiguos en vínculos actuales

¿Cómo se entiende este fenómeno desde la TFP?
Desde la Psicoterapia Focalizada en la Transferencia (TFP), la compulsión a la repetición puede comprenderse como la activación de representaciones internalizadas del self y de los otros, que no han sido plenamente simbolizadas y que están cargadas de afectos intensos.
Estas configuraciones tienden a reproducirse tanto en las relaciones actuales como en la relación terapéutica.

El tratamiento en TFP utiliza estas repeticiones que emergen en la transferencia para:
Hacerlas conscientes
Diferenciarlas
Integrarlas

Este proceso permite que el paciente pueda comprender y transformar patrones relacionales que antes se repetían de manera automática, favoreciendo un funcionamiento psíquico más integrado.
TPF LATINOAMÉRICA en LINKEDIN

EL PAÍS Salud y BienestarPATRICIA FERNÁNDEZ DE LISStephen Grosz, psicoanalista: “Hay personas a las que la infelicidad l...
28/03/2026

EL PAÍS
Salud y Bienestar
PATRICIA FERNÁNDEZ DE LIS
Stephen Grosz, psicoanalista: “Hay personas a las que la infelicidad les resulta más cómoda que la entrega en el amor”
El experto publica ‘Trabajos de amor’, un libro sobre lo que ha aprendido del dolor que pueden provocar las relaciones humanas tras 40 años pasando consulta

“Amar a otro ser humano es, quizás, la tarea más difícil que nos ha sido encomendada. La última, la prueba suprema, ante la que todas las demás no son sino preparación”. La cita es de Rainer Maria Rilke y abre el segundo libro de Stephen Grosz (Indiana, EE UU, 73 años), Trabajos de amor (Debate). Psicoanalista en ejercicio en Inglaterra desde hace más de cuatro décadas, Grosz piensa que el amor no es un estado al que se llega, sino un trabajo que se hace. Y que casi siempre hacemos mal.

Su primer libro, La mujer que no quería amar, publicado en 2013, fue un fenómeno: número uno en las listas británicas, traducido a más de 30 idiomas, adaptado para el teatro. El New York Times lo describió como “una combinación de Chéjov y Oliver Sacks”. Trabajos de amor es su continuación: 12 historias clínicas reales —con nombres cambiados— sobre los miedos, los engaños y las pérdidas que nos impiden conectar de verdad con quienes amamos, o creemos amar. El libro llega a España esta semana, y Grosz recibe a EL PAÍS en las oficinas de su editorial en Madrid. Habla con voz pausada y tanta amabilidad y empatía que, a menudo, la entrevista se siente más como una sesión de terapia.

Pregunta. Amar es la tarea más difícil que nos ha sido encomendada, dice esa cita de Rilke que ha elegido. Pero la mayoría de la gente no piensa en el amor como una tarea…

Respuesta. No. Solemos pensar en el amor como un sentimiento: si lo sientes, estás enamorado. Pero me gustó la idea de que tenemos que trabajar para ver con claridad. A nosotros mismos, a las personas que amamos, al mundo tal como es. Vivimos en un momento en que mucha gente confunde lo que siente con lo que es verdad. Si siento que algo es así, entonces es así. Pero el amor exige formar parte del mundo como es, no como lo imaginamos, lo deseamos o lo tememos.

P. Y sin embargo, hay una tradición cultural muy arraigada que dice que cuando el amor empieza a requerir esfuerzo, es que ya no es amor…

R. Tengo una amiga, la poeta británica Wendy Cope, que lo dice muy bien: al principio está la parte divertida. El cortejo, el erotismo, la excitación. Y luego empieza el amor. Lo que llamamos amor romántico es, en realidad, el comienzo: cuando de verdad te importa alguien, tienes que aprender a escucharle. Y eso es muy difícil. Yo mismo, como muchos hombres, tengo el impulso de ir a arreglar las cosas rápidamente. Pero a veces la otra persona solo quiere ser escuchada. Solo quiere que alguien reconozca lo que siente.

P. En el libro distingue entre entrega y sumisión. ¿Por qué es importante?

R. Es algo que descubrí primero en mí mismo. Cuando empecé mi propio análisis de formación, de joven, pensé: si soy un buen paciente, si hago todo lo que se espera de mí, el analista pensará bien de mí. Eso es sumisión: es transaccional. Es decir, “haré lo que tú quieras a cambio de que me quieras”. Y eso nunca funciona, porque genera resentimiento. La entrega es completamente distinta. Es involuntaria. Es dejar que alguien te importe de verdad, aceptar que el amor no va a durar para siempre, que ni tú ni la otra persona sois perfectos. Es la experiencia de ser profundamente aceptado, no de ganarte la aceptación.

P. ¿Cómo puede reconocer alguien si está en una dinámica de sumisión en una relación?

R. Por el resentimiento. Cuando alguien empieza a llevar la cuenta de lo que ha dado y lo que no ha recibido. ‘Hice todo esto y aquello y, sin embargo...’. La sumisión acumula agravio. La entrega no lleva la cuenta. Y hay algo más: creo que para que haya verdadera intimidad tiene que haber cierta igualdad en la entrega. Si solo se entrega uno de los dos, tampoco funciona.

P. Uno de los casos más elaborados del libro es el de Sophie, que está enamorada de su prometido, pero, aún así, no puede enviar las invitaciones de boda. ¿Por qué casarse puede sentirse como una pérdida?

R. Porque lo es. Casarse no es solo elegir a alguien: es dar algo por terminado. Sophie era hija única, estaba muy unida a sus padres. Casarse significaba dejar de pertenecer solo a ellos y crear tu propia familia. Nadie piensa en la boda como un momento de pérdida, pero hay algo que se acaba. Y hay personas para quienes esa pérdida es tan grande que no pueden dar el paso. Lo veo cada vez más, por cierto, en jóvenes cuyos padres están muy encima de ellos. Pienso que a veces sería mejor que los niños se sintieran un poco excluidos de la pareja que forman sus padres: que hubiera algo reservado solo para los dos adultos. Esa exclusión puede ser el motor que empuja a los hijos a querer tener su propia vida.

P. ¿Tener hijos cambia el amor?

R. Puede cambiarlo mucho. De hecho, es uno de los grandes problemas que veo ahora. Se nota incluso en la literatura: en los años 60, 70 y 80 las novelas eran sobre la relación entre adultos, entre hombres y mujeres, o entre personas del mismo s**o. Cada vez más son sobre la relación entre padres e hijos. Eso dice algo. Uno de los problemas más grandes que tratan los terapeutas hoy es que, después de tener hijos, las parejas dejan de desearse. Hay mucho menos s**o, mucha menos pasión. La gente está tan centrada en sus hijos que pierde de vista la pareja que forma. Y creen que eso es mejor para los niños. Pero no lo es.

P. Sophie regresa a la consulta décadas después. Su marido le ha sido infiel y ella ve la infidelidad como una oportunidad para escapar sin que nadie la juzgue. Pero usted concluye que nunca se había casado del todo…

R. Sí. Su problema no era si quedarse o marcharse. Era que siempre había mantenido una distancia. La infelicidad le resultaba más segura que la entrega. Eso es algo que veo con frecuencia: hay personas que se quedan atrapadas en su sufrimiento, no por masoquismo, sino porque es lo conocido. Si te crías en una familia donde había mucho dolor, eso es lo que conoces. Y cuando en la vida adulta se abre una puerta hacia algo más luminoso, a veces la gente da unos pasos y retrocede. La felicidad les resulta menos familiar que la tristeza.

P. ¿Alguien puede preferir inconscientemente el sufrimiento?

R. Es uno de los problemas más difíciles que existen en mi trabajo. Y es una paradoja: el sufrimiento es mi aliado, porque es lo que trae a la gente a la consulta. Pero con el tiempo, algunos pacientes llegan a un punto en que ya no quieren cambiar, aunque crean que sí. El sufrimiento se ha convertido en su identidad, en una forma de poder dentro de la familia: quien ha sufrido más, quien tiene derecho a más. En esos casos hay que saber cuándo uno, como terapeuta, ya no puede ayudar más. Llevo décadas en un grupo de supervisión con colegas, y a veces son ellos quienes me dicen: ya has llegado al límite, es hora de que este paciente trabaje con otro.

P. ¿Hay diferencias entre cómo viven el amor hombres y mujeres?

R. Las mujeres parecen más fluidas en su sexualidad, más relajadas con la intimidad entre mujeres. Y tiene sentido si lo piensas: todos amamos primero a una mujer. Todos amamos a nuestra madre. Para las mujeres eso forma parte de su feminidad de manera continua. Los hombres empezamos igual; a los dos años, si preguntas a un niño qué quiere ser de mayor, dice “quiero ser mamá”. Pero nos socializan para alejarnos de ahí. Cuando alguien llama a un hombre “niño de mamá”, le está diciendo que ve ese origen. La masculinidad se construye, en parte, sobre una negación.

P. Y lo estamos viendo en política ahora mismo de forma clara…

R. Como analista, lo veo muy claramente. Trump feminiza a sus adversarios: dice que Starmer es débil, habla de Macron de manera denigrante, cuestiona la masculinidad de quienes se le oponen. Es el mismo mecanismo que estudio en la consulta. Y no es solo Trump: ¿por qué California eligió a Arnold Schwarzenegger como gobernador? ¿Por qué Minnesota eligió a Jesse Ventura, un luchador profesional? ¿Qué tiene eso que ver con gobernar un estado? En Reino Unido llamamos nanny state —estado niñera— a todo lo que queremos desacreditar. Es la misma operación: feminizar para restar valor. Una vez que ves el mecanismo, puedes nombrarlo. Y nombrarlo lo desactiva un poco. Ya no funciona igual.

P. Hay un caso en el libro que es especialmente brutal: el de un hombre que queda paralizado durante años tras el suicidio de su pareja. ¿Hay pérdidas que simplemente no se pueden digerir?

R. Quise incluir esa historia porque, cuando nos enamoramos de verdad, no sabemos a dónde nos lleva. El amor real te expone. Pueden pasar cosas con las que no contabas en absoluto. Y tenía claro que quería hablar del coraje humano: en mi consulta he visto personas que han perdido un hijo, con diagnósticos terminales o con enfermedades neurodegenerativas. Y su capacidad para enfrentar lo insoportable cuando se sienten escuchados es asombrosa. Con esa historia quise decir que hay cosas que no se pueden digerir, sí. Pero sí se pueden mirar. Y mirarlas acompañado cambia algo fundamental: ya no estás solo en ello.

P. Vivimos en la era del autoconocimiento acelerado: libros de autoayuda, apps de meditación, chatbots con los que hablar de nuestros problemas. ¿Sirven de algo?

R. Tuve un paciente hace poco que me dijo: “La semana pasada no estabas, era Navidad, así que hice terapia con la IA”. Me contó lo que había escrito y lo que la IA le había respondido. Es interesante. Creo que esas herramientas pueden ser útiles para ciertas cosas, como técnicas para dormir u orientación práctica. La IA imita muy bien la conciencia y la empatía. Pero cuando yo estoy sentado con un paciente, estoy pensando en él como persona: tiene padres, tuvo una infancia, se enamoró, va a morir. Y yo también. Eso es algo que dos seres humanos comparten en una habitación y que no puede replicarse. De hecho, soy muy optimista respecto al futuro del psicoanálisis. Cuanta más IA haya, más vamos a necesitar tiempo real con otra persona.

P. ¿Cuál es la lección más importante que ha aprendido en estos 40 años?

R. Los problemas fundamentales no han cambiado. La gente sigue queriendo ser vista, escuchada, reconocida. Lo que sí ha cambiado es el contexto. Cuando empecé a ejercer, cuando tenía 30 años, pensaba que el dolor era algo que había que eliminar. Ahora entiendo que el dolor es el mejor instrumento que tenemos para saber lo que deseamos. Si alguien me dice que echa muchísimo de menos a su pareja cuando no está, eso me dice algo. Tuve una paciente que hablaba maravillas de un hombre, y él tuvo que viajar casi un mes. Yo esperaba que estuviera deshecha. Y no lo estaba. Eso me dijo todo: le gustaba la idea de él, pero no le importaba de verdad. La ausencia revela el amor. Y la mortalidad también: saber que todo amor termina, porque o te separas o uno de los dos muere. Eso no es una traición al amor. Es la condición del amor.

https://elpais.com/salud-y-bienestar/2026-03-24/stephen-grosz-psicoanalista-hay-personas-a-las-que-la-infelicidad-les-resulta-mas-comoda-que-la-entrega-en-el-amor.html #

15/03/2026

“A los 60 años, lo que mantiene viva a una persona no se mide en años, ni en rendimiento, ni siquiera en una salud perfecta, es una fuerza interior que viene del sentido que se le da a la vida
Nadie aprende a habitar esta etapa. Algunos intentan negar este cambio aferrándose a comportamientos juveniles, a la excitación artificial y a una huida precipitada. Otros se derrumban en su interior, convencidos de que lo que viene después solo puede ser un largo declive. Sin embargo, este período no es ni un final ni una caída. Es un tránsito exigente, a veces doloroso, pero profundamente revelador.”

Cuando estos marcos se debilitan, surge una pregunta simple pero abrumadora: ¿por qué sigue mereciendo la pena vivir hoy?

“Cuando una persona puede conectar con su pasado sin autodesprecio, redescubre una forma de paz interior que sostiene la vida y previene la ruptura de vínculos. Por otro lado, algo que a menudo subestimamos, las pérdidas acumuladas, las muertes, los distanciamientos y los conflictos no resueltos pueden crear un peligroso vacío interior. Este vacío no siempre es evidente, pero nos debilita profundamente. A esta edad, el cuerpo puede seguir funcionando, pero el alma se cansa al carecer de anclajes relacionales. Por eso algunas personas decaen rápidamente después de una pérdida emocional importante, no por debilidad, sino porque el vínculo que daba sentido a su existencia se ha roto.”

Las investigaciones sugieren que una psicoterapia eficaz no solo puede cambiar cómo pensamos o sentimos, sino que tambié...
14/03/2026

Las investigaciones sugieren que una psicoterapia eficaz no solo puede cambiar cómo pensamos o sentimos, sino que también puede estar asociada a cambios en el funcionamiento del cerebro.

En otras palabras, comprender mejor nuestras reacciones, revisarlas en un entorno seguro y vivir experiencias relacionales más estables puede cambiar la forma en que interpretamos lo que nos ocurre. Algunas investigaciones sugieren que estos procesos también podrían estar relacionados con cambios en los circuitos cerebrales implicados en las emociones.

Cambiar no significa dejar de ser uno mismo: supone ampliar la capacidad de regular emociones, mantener relaciones más estables y sostener una identidad más coherente. La neurociencia muestra que el cerebro conserva margen de adaptación a lo largo de la vida.

Por qué nuestro cerebro tiende a repetir reacciones y conductas que nos perjudican y qué dice la ciencia sobre la posibilidad real de transformarlos

Tipos duros se erige como una pieza estratégica fundamental para el éxito del feminismo y la sanación social. Bell Hooks...
11/03/2026

Tipos duros se erige como una pieza estratégica fundamental para el éxito del feminismo y la sanación social. Bell Hooks sostiene que la liberación de la mujer es quimérica sin una transformación radical del varón. Su tesis central es tan lúcida como perturbadora: el patriarcado capitalista supremacista blanco no solo oprime sistemáticamente a las mujeres, sino que mutila con precisión quirúrgica la vida emocional de los hombres, exigiéndoles el sacrificio de su integridad a cambio de un poder ilusorio. Esta obra disecciona cómo el sistema impone una máscara de invulnerabilidad que asfixia el desarrollo humano, convirtiendo la masculinidad en una patología del silencio.
Hooks analiza la ontología de la "desconexión emocional" como un estado inducido mediante una socialización violenta. Para el hombre, especialmente en contextos de marginación como el de los varones negros en una América blanca, la ira se posiciona como la única emoción validada. Esta castración afectiva alimenta directamente la "cultura de la violación" y la "cultura gangsta ", donde la violencia es el único lenguaje para reclamar una hombría herida. Como afirma Hooks, en este sistema "la desconexión es la masculinidad". Las consecuencias para la integridad masculina son devastadoras:
Muerte del alma: La traición sistemática a la propia sensibilidad para cumplir con la invulnerabilidad patriarcal.
Incapacidad de intimidad: La desconexión impide el reconocimiento del otro, sentenciando al hombre a una soledad crónica.
Falsedad ontológica: El hombre que vive bajo una máscara pierde su capacidad de integridad y, por ende, de decir la verdad, quedando incapacitado para el amor real.
Frente a la dominación, Hooks propone la "masculinidad feminista" basada en el Modelo de Asociación . Este paradigma redefine la fuerza no como "poder sobre", sino como "responsabilidad hacia" uno mismo y los demás, fundamentándose en el concepto de "inter-ser". Solo a través de la integridad y la honestidad radical el hombre puede recuperar su humanidad.
El Modelo de Dominación fomenta el narcisismo patológico y el aislamiento mediante la jerarquía. En contraste, el Modelo de Asociación de hooks promueve la mutuo-responsabilidad y la interdependencia . Aquí, el poder se transforma en capacidad relacional: el hombre abandona el rol de dominador para abrazar una ética donde el amor es una acción consciente y no un mero sentimiento pasivo. Hooks nos recuerda que desmantelar el patriarcado requiere una valentía política que nace de la raíz emocional. A pesar de su sesgo epocal, la obra nos urge a entender que el fin de la violencia masculina solo llegará cuando permitamos a los hombres recuperar su derecho a sentir. La ética del amor no es aquí un ideal romántico, sino un imperativo de supervivencia para la integridad de nuestra especie.

B. David Rodríguez Espino en Linkedin

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