06/01/2026
Anne Lamott nunca escribió desde la perfección, sino desde el cansancio, la duda y la humanidad más cruda. Escritora estadounidense, ensayista y voz imprescindible del pensamiento contemporáneo, construyó su obra hablando de aquello que muchos callan: la ansiedad, la fe, la maternidad en solitario, las adicciones, el miedo y, sobre todo, la necesidad de parar.
A lo largo de su vida, Lamott aprendió —y enseñó— que seguir adelante sin descanso no es valentía, sino desgaste. Que la creatividad no nace del agotamiento permanente, sino de la pausa. Que escribir, vivir y amar requieren espacios de silencio tanto como de palabras.
Por eso una de sus frases más citadas resuena hoy con más fuerza que nunca:
«Casi todo volverá a funcionar si lo desconectas durante unos minutos, incluso tú.»
Dormir bien, descansar, apagar el ruido no es rendirse: es repararse. Anne Lamott nos recuerda que el cuerpo también piensa, que la mente necesita treguas y que el descanso es un acto de honestidad con uno mismo. En un mundo que glorifica la prisa, su mensaje es casi revolucionario: parar no te aleja de tu propósito, te devuelve a él.
Porque a veces, la forma más profunda de avanzar… es dormir.
Elaxtic, para soñar bonito 🧡