10/02/2026
En enero profundizamos en el trabajo de los bandhas, explorándolos primero de forma individual, en distintas posturas, y luego integrándolos para que trabajen en conjunto.
Activar los bandhas no es cuestión de fuerza, sino de una técnica sutil y precisa que se va afinando con la práctica.
Cuando esto ocurre, el cuerpo se organiza mejor y la energía que generamos en la práctica no se dispersa.
Los bandhas son ese puente invisible entre el cuerpo físico y el cuerpo sutil:
a través de estas activaciones internas, el prana se contiene, se dirige y se aprovecha.
A nivel físico, especialmente en prácticas más dinámicas, aportan un extra muy claro de:
✔️ Estabilidad y control
✔️ Ligereza y precisión
No es algo que se domine de un día para otro. Es un proceso de escucha, repetición y presencia.
Y tú, cómo los sientes en tu práctica?
¿Te resultan fáciles de aplicar o todavía se te escapan?