12/01/2026
En Trabajo Social acompañamos, sostenemos y estamos presentes en momentos muy duros. Evitar el burnout no es un lujo: es una necesidad profesional y personal.
Aquí van 3 claves esenciales:
1. Establecer límites claros: No todo es urgente ni todo depende de ti. Aprender a decir hasta aquí protege tu energía, tu salud mental y también la calidad de tu intervención. Poner límites no te hace menos comprometida.
2. Autocuidado físico y emocional: Dormir, moverte, comer bien y desconectar no son premios, son la base. Igual de importante es revisar cómo te sientes, pedir apoyo y permitirte parar cuando el cuerpo o la mente lo piden.
3. Conectar con tu propósito: Recuerda por qué empezaste. Volver al sentido profundo de tu trabajo ayuda a relativizar la presión diaria y a reconectar con lo que sí está en tus manos transformar.
Cuidarte también es una forma de cuidar mejor a las personas con las que trabajas.