18/01/2026
Siempre sentí que el estudio de los Veda me acercaba a algo que no podía nombrar. Pero era algo reconocible, familiar, cotidiano y cercano.
Con el tiempo entendí que en sus sílabas existía el yoga, aunque todavía no lo nombraran así.
Hoy quiero declararlo de esta forma: sí, en los Veda ya hay yoga.
No es un yoga sistematizado con aforismos y secuencias, pero está allí en el despertar de la mente, en la atención al sonido, en el reconocimiento de la ṛta, en la experiencia directa de lo absoluto.
Los himnos son poesía que a su vez son práctica, son conciencia, son meditación. Son silencio y aliento y son la reflexión del ser humano con el mundo echos vibración.
Recitar los Veda, escucharlos y dejar que se vuelen en tus entrañas, es practicar un yoga que es a la vez intelecto, emoción y vibración, y tantas cosas más…
Y me emociona saber que así lo puedo compartir con vosotros. Que puedo contaros cómo yo descubrí que el yoga, también es poesía.
Gracias por hacer así de bonito esta tercera edición del curso de revisión védica, gracias por esa curiosidad tan transformadora.