05/05/2026
📣Para garantizar que tus plantillas sigan cumpliendo su función de salud, en la revisión anual se deben evaluar tres pilares fundamentales:
1️⃣ Integridad del Material
Aunque parezcan intactas, las propiedades mecánicas se degradan:
- Fatiga elástica: El material pierde "memoria" y ya no recupera su forma tras el impacto, dejando de absorber energía.
- Compresión: Los elementos de descarga (como almohadillas) se aplanan, perdiendo su función de alivio de presión.
- Higiene: Se valora el estado del forro para evitar infecciones fúngicas o bacterianas por la humedad acumulada.
2️⃣ Evolución Biomecánica
Tu cuerpo es dinámico y no pisa igual hoy que hace un año:
- Cambios de peso: Variaciones en tu masa corporal alteran la presión que recibe el pie y la resistencia necesaria de la ortesis.
- Laxitud ligamentosa: Con el tiempo, los tejidos pueden ceder, requiriendo un ajuste en los grados de corrección o soporte.
- Nuevas actividades: Si has cambiado tu nivel de actividad física, la plantilla original podría ser insuficiente para las nuevas demandas.
3️⃣ El Binomio Calzado-Plantilla
La revisión no es solo de la pieza, sino de cómo interactúa con tu entorno:
- Desgaste del zapato: Un calzado deformado por fuera puede anular el efecto de una plantilla perfecta por dentro.
- Patrón de marcha: Se analiza si el desgaste de la suela es simétrico o si han aparecido nuevas compensaciones posturales.
⚠️Recuerda: El objetivo no es solo evitar el dolor actual, sino prevenir patologías ascendentes en rodillas, cadera y columna derivadas de un soporte deficiente.