22/10/2025
El objetivo principal del rincón de la calma es fomentar la autorregulación emocional, cuando un niño experimenta un pico emocional intenso (por ejemplo, está muy enfadado o frustrado o triste) no puede razonar ni hablar sobre lo que le pasa. Nuestro rincón tiene la función de ser un espacio para tranquilizarse antes de abordar la situación.
No debemos confundir el rincón de la calma con el “famoso rincón para pensar”, no debe usarse para aislar al niño por portarse “mal”, lo que queremos es darle la oportunidad de bajar la intensidad emocional para luego poder reflexionar sobre ello.
¿Cómo se usa?
Será positivo construir este espacio con el niño, haciendo equipo e introduciendo elementos que asocie con calma, peluches, cojines, luces tenues, música relajante, libros, pelotas “anti estrés”…
Es importante usar este rincón de forma habitual y positiva, el objetivo es que el niño lo asocie a un espacio seguro, que el niño entienda que no es rechazado ni castigado por tener una emoción intensa, sino acompañado a gestionarla. Debe estar asociado a la calma, no a la culpa.
Al principio podemos animarle a usarlo, acompañarle, guiarle y con el tiempo el niño aprenderá a acudir voluntariamente cuando necesite calmarse.