17/01/2026
Viendo a la gente en general y escuchando los comentarios en estas Navidades, me pregunto:
¿Tan vulnerables somos que, con la llegada de un simple festejo se distorsiona nuestra vida? y, además me quejo pero entro en el "juego".
No he parado de escuchar eso: quejas en estas Navidades y es algo que suele ocurrir siempre por esas fechas.
Quejas tipo: qué fiestas más largas, qué pechá de cocinar, cuántos gastos... pero, al mismo tiempo, entrando en la inercia de la propia fiesta.
Las Navidades, como todo en realidad, pueden ser todo lo complicado o todo lo complejo que quieras. Y, si no te apetece o no te gusta o lo que sea, ¿por qué no te respetas? y, si lo haces ¿por qué te quejas? Ya que lo haces... ¡Disfrútalo!
Si hablamos de yoga, lo comentamos desde ahí pero esto se extiende a todo:
El comienzo no está en una fecha ni en un propósito.
El yoga es disciplina.
Los propósitos van y vienen. Suelen durar poco. Es la disciplina la que los mantiene.
En yoga hay algo llamado "Tapas" y, no, no son las tapas que nos tomamos en los bares.
Tapas en es tercer Niyama y nos habla de quemar utilizar el fuego interior para quemar o eliminar los obstáculos que nos impiden realizar nuestros propósitos.
Tapas es sostener la práctica más allá de las circunstancias: ser constante más allá de las circunstancias externas e incluso más allá de cómo te sientas. Primero lo practicas, después lo sientes.
Es ahí donde el yoga se da.
En yoga no hay objetivos, no hay metas a conseguir.
En yoga es Tapas, es decir, constancia mantenida: repetición, rutina, autodisciplina.
Y, si "no hay tiempo" para más le dedico 15 minutos o lo que pueda pero me mantengo en mi práctica con constancia sostenida.
Swami Sivananda nos dice: "Más vale 1 gramo de práctica que toneladas de teoría".
https://sohamyoga.webnode.es/.../yoga-es-tapas.../