12/01/2026
A veces no estás cansado.
Estás cansado de vivir una vida que no sientes como tuya.
Y no, eso no se arregla durmiendo más.
Ni con otra rutina.
Ni con otra distracción.
Se arregla empezando a escucharte de verdad.
Eso es lo que hacemos en la sala.
No “estirarte”.
No “relajarte”.
Usar el cuerpo, la respiración y el movimiento
para que empieces a notar
dónde te estás mintiendo
y dónde no.
Porque si no sabes lo que sientes,
tampoco sabes qué vida quieres.
Y una vida que no se siente
siempre acaba pasando factura.
Si quieres practicar yoga
no para huir de ti,
sino para encontrarte,
ya sabes dónde estamos.