04/03/2026
La competencia emocional exige:
- la capacidad de sentir nuestras emociones, de modo que seamos siempre conscientes de cuándo experimentamos estrés;
- la capacidad de expresar nuestras emociones de manera efectiva y, por lo tanto, afirmar nuestras necesidades y mantener la integridad de nuestras fronteras emocionales;
- la facultad de distinguir entre reacciones psicológicas pertinentes para la situación presente y aquellas que representan vestigios del pasado. Lo que queremos y le exigimos al mundo, debe adecuarse a nuestras necesidades presentes, no a las necesidades inconscientes e insatisfechas de nuestra infancia. Si se emborrona la distinción entre pasado y presente, percibiremos una pérdida o amenaza de pérdida, allí donde ésta no existe;
- la conciencia de aquellas necesidades genuinas que sí requieren satisfacción, en vez de reprimirlas con tal de recibir la aceptación o aprobación de otros.
Gabor Maté