21/04/2026
Y te lo digo yo, que trabajo de ello
El auge de la psicología y el aumento de la importancia de la salud mental ha tenido cosas muy buenas y muy importantes, se ha puesto la atención en cosas que antes pasaban totalmente desapercibidas, e incluso se señalaban como cosas negativas
Sin embargo, este auge ha traído otras cosas.
No es raro escuchar hoy en día cosas como “quiero estar toda la vida en terapia para conocerme totalmente” o “no voy a tener pareja (o tomar ciertas decisiones) hasta que no termine mi trabajo personal”
Y entiendo de dónde viene. La idea de conocernos, cuidarnos y revisarnos es valiosa.
Pero hay una línea fina donde esto deja de ser autocuidado y se convierte en una trampa de la autoexigencia
Porque cuando todo pasa por analizarnos más, entendernos mejor o “estar listas”, el foco se pone en exceso en nosotras. Y desde ahí es fácil entrar en un bucle: pensar, revisar, cuestionar… una y otra vez.
Eso puede obsesionarnos, nublarnos y alejarnos de la vida real, que no es perfecta ni espera a que tengamos todo resuelto.
Parar de analizar también es cuidado.
A veces no necesitas entender más, sino vivir más.