06/04/2026
Muchas veces, en terapia, cuando nos acercamos a un punto importante, aparece la resistencia.
Y entonces llega el:
“no, eso no tiene nada que ver”,
“no, eso no va por ahí”,
“no, eso no es así”,
“yo creo que eso no influye”,
“eso que dices no tiene sentido”.
Muchas veces es protección.
Es negación.
Es evitación.
Es bloqueo.
Es una parte de ti intentando que no entres en contacto con algo que duele demasiado.
Y eso, en su momento, tuvo una función.
Eso te ayudó a sobrevivir, a sostenerte, a no romperte más, a seguir adelante como pudiste.
Pero llega un momento en el proceso terapéutico en el que, si de verdad quieres avanzar, ya no basta con seguir rodeando el dolor.
Llega un momento en el que hay que empezar a mirar de frente eso que llevas tanto tiempo evitando.
Y aquí es importante decir algo muy claro:
los psicólogos no estamos para darte siempre la razón.
No estamos para confirmar permanentemente la versión que menos te incomoda.
No estamos para adaptarnos a tus defensas como si fueran el destino final del proceso.
Estamos para acompañarte.
Para ayudarte a entenderte.
Para darte recursos.
Para respetar tus tiempos.
Para cuidar tus límites.
Para sostener contigo lo que duele.
Y también, cuando llega el momento, para confrontarte con aquello que necesitas ver, aunque no te guste, aunque te remueva, aunque una parte de ti quiera apartar la mirada.
Porque una buena profesional no es la que te dice a todo que sí.
Evidentemente, no se trata de meterte de golpe en el dolor sin preparación.
No se trata de empujarte a algo para lo que todavía no tienes herramientas.
Por eso primero trabajamos recursos.
Por eso primero estabilizamos.
Por eso primero construimos sostén, conciencia, regulación y seguridad.
Pero no confundamos respetar el ritmo con eternizar la evitación.
Porque si cada vez que nos acercamos a un punto clave dices que no, que por ahí no, que eso no toca, que eso no tiene nada que ver… y cierras la puerta una y otra vez, entonces también estás tomando una decisión: la decisión de seguir anclado ahí.
Continúa leyendo en comentarios…(es largo y no me deja escribirlo todo por aquí).