09/03/2026
Las carencias afectivas no siempre se identifican fácilmente.
Muchas personas crecieron con familias que funcionaban, trabajaban y cuidaban… pero donde las emociones no tenían espacio.
Cuando el afecto fue escaso, imprevisible o condicionado, el niño aprende a adaptarse para no perder el vínculo.
A veces aprendiendo a agradar.
A veces aprendiendo a no molestar.
A veces aprendiendo a exigirse mucho.
Lo que en su momento fue una forma de proteger la relación, en la vida adulta puede convertirse en:
necesidad constante de aprobación
miedo al rechazo
dificultad para poner límites
sensación de no ser suficiente ¿Te sientes identificado/a?
Post de Laura Maniviesa