
22/08/2025
Uno de los hábitos con los que me siento a gusto es salir a caminar, y uno de mis pasatiempos cuando camino, es imaginar historias.
Historias sobre cómo podría ser mi vida en algunas de esas casas con vistas bonitas que me cruzo en el camino y sobre cómo serán las vidas de las personas que habitan en ellas.
Esta semana he tenido la oportunidad gracias a mi amiga Celia Parejo Alcon ver las carreras de caballos desde un lugar privilegiado, una de esas terrazas de Sanlúcar que siempre siempre siempre me emboban, y con las que he imaginado mil y una historias sobre sus habitantes.
Y aparte de por supuesto el lujazo de disfrutar de ese espectáculo que ha sido un regalo para todos mis sentidos, he tenido el inmenso placer de conocer a las personas que habitan ese lugar: un grupo de mujeres extraordinarias, todas ellas con más de 80 años, que son pura inspiración.
Porque en sus miradas se guardan historias de lucha, de amor y de resiliencia; en sus gestos, la sabiduría que solo da el tiempo; y en sus sonrisas, la fuerza de quien ha sabido abrazar la vida con valentía.
Mujeres que inspiran admiración, que te enseñan que la edad no apaga la luz, sino que la vuelve más intensa, que la verdadera belleza está en la huella que dejamos en los demás, y que nunca se es demasiado mayor para reír, para enseñar y para dejar huella. Gracias a todas ellas🌹❤️