19/04/2018
Interesante, como el ambiente se relaciona con las enfermedad inflamatoria intestinal.
Analizamos el interesantísimo artículo de IntraMed "Rol del ambiente en las enfermedades inflamatorias intestinales" y queremos compartir con nuestros seguidores para que llegue a todas las personas que sufren de enfermedad inflamatoria intestinal.
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una patología digestiva que engloba a la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU) y se caracteriza por una inflamación crónica del intestino de origen idiopático.
Su desarrollo y gravedad parecen depender de la confluencia de los siguientes factores que causan la desregulación del sistema inmune de la mucosa:
- la predisposición genética
- la alteración de la microbiota intestinal o disbiosis bacteriana
- la presencia de determinados factores ambientales
Primeramente, es importante destacar que la heredabilidad de la enfermedad apenas se conoce y podría depender de múltiples secuencias genéticas. Además, las disbiosis intestinales suponen una disminución de la variedad de microorganismos intestinales y/o un aumento de aquellos que provocan alteraciones intestinales.
Sin embargo, la creciente incidencia de la EII parece sugerir una mayor influencia de los factores ambientales en el desarrollo de esta patología.
La microbiota intestinal cumple una importante función regulando el metabolismo, la integridad de las células epiteliales, el desarrollo de las células inmunes y la protección frente a cepas patógenas. En pacientes con EII se ha observado una disminución de la diversidad bacteriana, vírica y fúngica del intestino.
- Aumento de bacterias con efecto proiinflamatorio: Proteobacterias, Escherichia coli adherente e invasiva y Fusobacterium.
- Disminución de bacterias con efecto antiinflamatorio: Clostridia y Faecalibacterium prausnitzii.
Los antibióticos utilizados en la EII intestinal parecen aumentar la disbiosis bacteriana, al igual que el tabaquismo, cierto tipo de dietas, la contaminación ambiental y el estrés. De hecho, dejar de fumar podría ayudar a normalizar la composición bacteriana intestinal.
Actualmente se sabe que uno de los principales determinantes de la composición de la microbiota intestinal es el modo de parto (cesárea vs vaginal), aunque no se puede afirmar que exista asociación con la EII.
La lactancia materna parece tener un efecto protector sobre la EII, al igual que el contacto con animales durante la infancia.