28/03/2022
Doloroso e incómodo donde los haya, además que puede agravarse si no se pone atención médica inmediata. LA OTITIS, algunas consideraciones que debemos saber:
Las infecciones del oído son una de las razones más frecuentes por la que los padres llevan a sus hijos al proveedor de atención médica. El tipo más común de infección del oído se denomina otitis media. Es causada por la inflamación e infección del oído medio, el cual se encuentra localizado justo detrás del tímpano.
Una infección aguda en el oído se desarrolla rápidamente y es dolorosa. Las infecciones del oído que duran mucho tiempo o que aparecen y desaparecen se denominan infecciones crónicas del oído.
Causas
La trompa de Eustaquio va desde la mitad de cada oído hasta la parte posterior de la garganta. Normalmente, esta trompa drena líquido que se produce en el oído medio. Si esta trompa de Eustaquio se bloqueada, se puede acumular líquido, lo cual puede causar una infección.
Las infecciones del oído son comunes en los bebés y en los niños, debido a que sus trompas de Eustaquio se obstruyen fácilmente.
Las infecciones del oído también pueden ocurrir en adultos, aunque son menos comunes que en los niños.
Cualquier cosa que ocasione inflamación o bloqueo de las trompas de Eustaquio hace que se acumulen más líquidos en el oído medio detrás del tímpano. Algunas causas son:
Alergias
Resfriados e infecciones sinusales
Exceso de moco y de saliva producidos durante la dentición
Infección o agrandamiento de adenoides (tejido linfático en la parte superior de la garganta)
Humo del tabaco
Las infecciones en el oído también son más probables en los niños que pasa mucho tiempo bebiendo de un vaso o botella para tomar sorbitos mientras está acostado boca arriba. La leche puede entrar en las trompas de Eustaquio, lo que puede aumentar el riesgo de una infección de oído. El hecho de que entre agua en los oídos no provoca una infección aguda a menos que el tímpano tenga un agujero.
Otros factores de riesgo para las infecciones agudas del oído incluyen:
Asistir a guarderías (especialmente centros que tienen más de 6 niños)
Cambios de altitud o de clima
Clima frío
Exposición al humo
Antecedentes de infecciones del oído
No ser amamantado
Usar un chupón
Infección reciente del oído
Enfermedad reciente de cualquier tipo (porque disminuye la resistencia del cuerpo a la infección)
Defecto congénito, como una deficiencia en la función de las trompas de Eustaquio
Síntomas
En los bebés, con frecuencia la señal principal de una infección del oído es irritabilidad y llanto inconsolable. Muchos bebés y niños con una infección aguda del oído tienen fiebre o problemas para dormir. Jalarse la oreja no siempre es una señal de que el niño tiene una infección del oído.
Los síntomas de una infección aguda del oído en niños mayores o adultos incluyen:
Dolor de oídos
Llenura en el oído
Sensación de malestar general
Congestión nasal
Tos
Letargo
Vómitos
Diarrea
Pérdida auditiva en el oído afectado
Drenaje de líquido proveniente del oído
Pérdida del apetito
La infección del oído puede comenzar poco después de un resfriado. La secreción súbita de un líquido amarillo o verde del oído puede significar que hay ruptura del tímpano.
Todas las infecciones agudas del oído implican líquido detrás del tímpano. En la casa, usted puede usar un monitor electrónico para el oído para detectar este líquido. Puede comprarlo en una farmacia. Usted aún necesita consultar con un proveedor de atención médica para confirmar una infección del oído.
Pruebas y exámenes
Su proveedor revisara su historia médica y le hará preguntas acerca de los síntomas.
El proveedor examinará el interior del oído utilizando un instrumento llamado otoscopio. Esto puede mostrar:
Áreas con fuerte enrojecimiento
Hinchazón de la membrana timpánica
Secreción del oído
Burbujas de aire o líquido detrás del tímpano
Un agujero (perforación) en el tímpano
El proveedor podría recomendar una audiometría si la persona tiene un antecedente de infecciones del oído.
Tratamiento
Algunas infecciones del oído se alivian por sí solas sin necesidad de antibióticos. Tratar el dolor y dejar que el cuerpo sane por sí mismo es a menudo todo lo que se necesita:
Aplique agua tibia con compresas o con una botella en el oído afectado.
Use en los oídos gotas analgésicas óticas de venta libre. O pregúntele al proveedor respecto a gotas óticas de receta médica para aliviar el dolor.
Tome medicamentos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol para el dolor o la fiebre. NO le dé ácido acetilsalicílico (aspirin) a los niños.
Todos los niños menores de 6 meses con fiebre o síntomas de una infección en el oído deben ser vistos por un proveedor. A los niños mayores de 6 meses se los puede vigilar en casa si NO tienen:
Una fiebre superior a 102°F (38.9ºC)
Dolor u otros síntomas más graves
Otros problemas de salud
Si no hay ningún mejoramiento o los síntomas empeoran, programe una cita con el proveedor para determinar si se necesitan antibióticos.
ANTIBIÓTICOS
Un virus o bacteria puede causar infecciones del oído. Los antibióticos no aliviarán una infección causada por un virus. La mayoría de los proveedores no recetan antibióticos para cada infección del oído. Sin embargo, todos los niños menores de 6 meses con una infección en el oído son tratados con antibióticos.
Es más probable que su proveedor recete antibióticos si el niño:
Es menor de 2 años de edad
Tiene fiebre
Parece enfermo
No mejora en 24 a 48 horas
Si le recetan antibióticos, es importante tomarlos todos los días y terminar todo el medicamento. NO suspenda el medicamento cuando los síntomas desaparezcan. Si los antibióticos no parecen estar haciendo efecto al cabo de 48 a 72 horas, consulte con su proveedor. Es posible que necesite cambiar a un antibiótico diferente.
Los efectos secundarios de los antibióticos pueden incluir náuseas, vómitos y diarrea. Las reacciones alérgicas graves son poco frecuentes, pero también pueden ocurrir.
Algunos niños tienen infecciones repetitivas del oído que parecen desaparecer entre episodios. Ellos pueden recibir una dosis diaria de antibióticos más pequeña para prevenir nuevas infecciones.
CIRUGÍA
Si una infección no desaparece con tratamiento médico usual o si un niño tiene muchas infecciones del oído durante un corto período de tiempo, el proveedor puede recomendar la colocación de tubos de timpanostomía:
Si un niño mayor de 6 meses ha tenido 3 o más infecciones del oído en 6 meses o más de 4 infecciones del oído en un período de 12 meses.
Si un niño menor de 6 meses ha tenido 2 infecciones del oído en un período de 6 a 12 meses o 3 episodios en 24 meses
Si la infección no desaparece con tratamiento médico
En este procedimiento, se introduce en el tímpano un tubo diminuto, dejando abierto un pequeño orificio que permite la entrada del aire para que los líquidos puedan drenar con más facilidad (miringotomía).
Los tubos a menudo y eventualmente se desprenden por sí solos. Los que no se desprenden, se pueden retirar en el consultorio del proveedor.
Si las adenoides están agrandadas, se puede considerar su extirpación quirúrgica, si las infecciones del oído se siguen ocurriendo. La extirpación de las amígdalas no parece ayudar a prevenir las infecciones del oído.
Expectativas (pronóstico)
Casi siempre, una infección del oído es un problema menor que mejora. Estas infecciones se pueden tratar, pero pueden presentarse de nuevo en el futuro.
La mayoría de los niños tendrá pérdida auditiva leve y de corta duración durante e inmediatamente después de una infección de oído. Esto se debe al líquido en el oído. El líquido puede permanecer detrás del tímpano durante semanas o incluso meses después de que la infección haya desaparecido.
El retraso en el lenguaje o el habla es poco frecuente. Esto puede ocurrir en un niño que tiene pérdida auditiva permanente a raíz de infecciones del oído múltiples y repetitivas.
Posibles complicaciones
En casos poco frecuentes, se puede desarrollar una infección más seria, como:
Desgarro del tímpano
Propagación de la infección a los tejidos cercanos, tales como infección de los huesos detrás del oído (mastoiditis) o infección de las membranas del cerebro (meningitis)
Otitis media crónica
Acumulación de pus en o alrededor del cerebro (absceso)
Cuándo contactar a un profesional médico
Llame a su proveedor si:
Tiene hinchazón detrás del oído
Sus síntomas empeoran, incluso con tratamiento
Tiene fiebre alta o dolor intenso
El dolor intenso cesa de repente, lo cual puede ser indicio de ruptura timpánica
Aparecen nuevos síntomas, especialmente dolor de cabeza intenso, mareo, hinchazón alrededor del oído o movimientos involuntarios de los músculos de la cara
Infórmele al proveedor de inmediato si un niño menor de 6 meses tiene fiebre, incluso si el niño no tiene otros síntomas.
Prevención
Usted puede reducir el riesgo de infecciones del oído de su hijo poniendo en práctica las siguientes medidas:
Lávese las manos y las manos de su hijo y los juguetes para reducir la posibilidad de tener un resfriado.
Si es posible, escoja una guardería que tenga una clase con 6 niños o menos. Esto puede reducir los riesgos del niño de contraer un resfriado u otra infección.
Evite utilizar chupones.
Amamante al niño.
Evite alimentar al niño con biberón cuando el niño esté acostado.
Evite fumar.
Asegúrese de que las vacunas del niño estén al día. La vacuna antineumocócica previene las infecciones a raíz de las bacterias que más comúnmente ocasionan las infecciones agudas del oído y muchas infecciones respiratorias.