15/03/2026
Ayer, en la terapia grupal, pudimos utilizar la matriuska para adentrarnos a observar diferentes capas de la personalidad hasta acercarnos a la esencia, y adquirir una mayor comprensión de las/los asistentes. Fue un recurso que nos permitió observar nuestras experiencias internas de una manera más clara y con más empatía.
En el camino terapéutico, poco a poco, se va desvelando quiénes somos realmente.
A través de cada sesión, bien sea individual, de pareja o grupal, vamos descubriendo emociones escondidas, creencias limitantes y patrones que habían pasado desapercibidos. Así como nos vamos acercando a un estado más amoroso.
El proceso terapéutico se va convirtiendo así, en un viaje de autodescubrimiento en el vamos vislumbrando mejor quién soy, aportando más claridad, más autenticidad y un sentido más profundo de ser y estar en la vida.
de autoconocimiento grupal