19/05/2026
Regálate
la libertad de no hacer nada.
Solo por un momento,
abandona el esfuerzo
por corregir la experiencia.
El instante presente
no necesita ser mejorado.
Ya ha llegado
antes que cualquier intención.
Los pensamientos surgen
como pájaros en el cielo.
Las emociones pasan
como el viento sobre el agua.
Pero hay algo que permanece,
más vasto que todo eso.
Un espacio abierto,
claro,
prístino.
No nace con los pensamientos
ni desaparece con ellos.
No necesita ser construido
ni protegido.
Es simplemente
la lucidez de la propia presencia.
Cuando dejas de lado
el intento de controlar el momento,
ese espacio se revela por sí mismo.
Tan simple
que casi pasa desapercibido.
La conciencia
reconociéndose
a sí misma.
Y en ese reconocimiento silencioso
descubres algo antiguo e íntimo:
nunca estuviste separado
de la claridad
que buscabas.
Ven. Lama Gyurme