10/05/2023
ME SALE MAL
TODO ME SALE MAL
A veces tenemos el convencimiento que TODO NOS SALE MAL.
Cómo es posible que haga lo que haga me sale mal?
Hay épocas en las que no hay día en el que no nos levantemos con el pie izquierdo.
Vamos al trabajo o a la escuela y ya llegamos tarde. Una vez ahí tenemos una enorme pila de trabajo que nos resulta más difícil y pesada que de costumbre.
Intentamos espabilarnos yendo a la máquina de bebidas y se traga las monedas y nos priva de nuestra consumición.
Y ya nos decimos “El día me está yendo mal... ¡todo me sale mal!” pensamos. ¿Somos imanes de la mala suerte? ¿Acaso no somos buenos en lo que hacemos? ¿No valemos para nada? y demás frases por el estilo vienen a nuestra mente.
Asumimos que si nos salgan mal las cosas significa que hay algo malo en nosotros o que "somos gafes".
¿Qué pasa? Aquí veremos algunas posibles respuestas.
La vida no es una línea recta y estable, sino que está marcada por altibajos y en sus bajos tendemos a ver las cosas de forma más pesimista, puesto que parece que el mundo está conspirando contra nosotros o, también, que dejamos de ser competentes y pasamos a ser unos inútiles.
Estas malas rachas son normales. No podemos esperar que siempre estemos felices y que todo nos vaya a ir bien.
Sin embargo, pese a que podemos tener en mente esta realidad en muchas ocasiones el ver que nada nos sale a derechas, hay decepciones continuas y parece que lo que nos habíamos propuesto no se va a cumplir y que es inevitable pensar que todo nos está saliendo mal.
Son momentos que no dejan de doler y atraen a la desmotivación, al desgana, la apatía, la ansiedad y la depresión.
Las personas somos seres soñadores y nos planteamos todo tipo de objetivos en varias esferas de nuestra existencia como son el trabajo, la pareja, los amigos, los proyectos personales y metas para tener éxito en la vida.
Cuando algo malo sucede y parece que sabotee nuestros sueños es nos preguntemos si hay algo en nuestras vidas o algo en nuestra propia forma de ser que ha generado toda una situación llena de infortunios y desgracias.
¿Será que tenemos una mala actitud o es que realmente no valemos?
Antes de amargarnos todavía más por la negativa situación en la que nos encontramos, en donde la decepciones nublan nuestra vista y no nos dejan ver la luz al final del túnel.
Lo que tenemos que hacer es reflexionar y calmarnos un poco, parar la máquina y analizar qué está pasando.
PARAR ESE RUNRÚN MENTAL QUE NOS DICE "TODO TE SALE MAL"
En la medida que podamos debemos descansar un poco, tanto
CÓMO AFRONTAR LA DESESPERANZA Y VOLVER A CREER EN NOSOTROS?
que NO SOMOS PERFECTOS.
épocas con más aciertos que otras, ya sea por el tipo de tarea que desempeñamos como por la etapa personal que transitamos.
CONFIANZA EN UNO MISMO
Tarde o temprano las malas rachas se desvanecen y llegan las buenas.
Todo el pesimismo que habíamos mostrado en el período anterior es sustituido por optimismo y motivación.
Ha llegado la luz al final del túnel, la cual nunca había dejado de estar ahí.
Aprendemos que una mala racha la tiene cualquiera, que valemos mucho, que son muchas las cosas por las que tenemos que estar contentos y que lo bueno siempre compensa lo malo e, incluso, lo supera.
Sin embargo, aunque son normales las etapas de cierto pesimismo esto no quiere decir que sean inofensivas y, de hecho, si se prolongan o nos centramos demasiado en todo lo malo que supuestamente nos está pasando corremos el riesgo de quedarnos encallados en ellas.
Los motivos que hacen que ocurra esto son variados aunque suelen ser de tipo personal como nuestra propia forma de ser, nuestra autoestima y autovalía. Si no paramos con el runrún de lo malo que nos pasa lo vamos a estirar y estirar hasta que sea un grave problema.
Pero dejando de lado la mala suerte son muchos los factores personales que influyen en nuestra forma de ver la realidad, factores que se pueden cambiar tanto con esfuerzo de uno mismo como acudiendo a ayuda profesional.
El problema es que este mismo mensaje choca con otro emitido por nuestro círculo de conocidos más cercanos, especialmente familia, amigos y otras personas significativas que es ni más ni menos que la Ley de Murphy: si algo tiene que salir mal así será.
Si tenemos muy baja la autoestima y también nuestro autoconcepto, esto es la forma en que nos vemos, es negativo no es de extrañar que atribuyamos todo lo malo que nos pasa a nosotros mismos.
Pensamos que no únicamente nos pasan cosas malas, sino que además somos nosotros los que las atraemos.
La baja autoestima y el autoconcepto negativo son aspectos que deben trabajarse en la consulta de un psicólogo y realizando un importante ejercicio de revalorización de uno mismo.
TIEMPOS CAMBIANTES
El mundo cambia y, a veces, una serie de casualidades y el hecho de estar en el sitio y lugar menos indicados hace que tengamos un infortunio que nos haga que todo salga mal.
Como comentábamos, es normal notar que llevamos una época en la que todo nos sale mal. Aún así no debemos quedarnos de brazos cruzados y darle vueltas a todo lo malo que nos está pasando, sino ver de qué forma podemos cambiar nuestra situación y qué grado de control tenemos sobre ella.
Lo primero que debemos hacer es preguntarnos: ¿qué aspectos dependen de nosotros? ¿hay algo externo a nosotros que ha influido en ello? ¿Podemos controlarlo?
Este paso requiere profunda meditación, una reflexión que nos permitirá clarificar qué ha pasado y averiguar que hechos negativos que se han dado encadenados nos han hecho caer en el pozo del “todo me sale mal”.
Los tiempos difíciles acaban pasando, pero nunca lo harán del todo si no dejamos de pensar en ellos.
Cuando se cierra una puerta se abre una ventana.
Autora: Silvia Schoffer Kraut
Psicóloga
Terapia presencial y online